02 abril 2014

A los brazos de la extrema derecha

Pepa Bueno, en su entrevista a Martin Schulz esta mañana en La Ser. Foto: Javier Jiménez Bas.

"¿Tiene la socialdemocracia una alternativa que ofrecer a los europeos?". La pregunta la lanza a bocajarro Iñaki Gabilondo en su homilía matinal de la Cadena Ser. Y así escuchada, en vísperas de elecciones europeas, en el contexto de crisis actual, y de boca del periodista progre de referencia del estado, el oyente no puede más que pensar que por toda Europa se han aplicado contra la crisis remedios socialdemócratas y todos han sido un fracaso. 
Pero la cosa no se queda ahí, el sermón de Gabilondo llega después de que Pepa Bueno, la conductora del matinal "informativo" de la misma cadena, haya entrevistado a Martin Schulz, candidato del SPD alemán (el partido que, cogobernando en Alemania, posibilita todas las medidas de la derechista Angela Merkel) a las europeas, se dirigiera a él y a los suyos como "la izquierda" europea. La Ser y sus voces dibujaban así el límite del marco político: el SPD (e imaginamos que sus socios españoles*, mientras no se desmarquen de aquellos) representan a la socialdemocracia; son la izquierda. ¿Y más allá? "Vaya usted a saber. Nosotros ni conocemos, ni damos voz a nadie", podrían responder.

"Te acuestas siendo un triste socialdemócrata y, por la mañana, cuando te levantas, resulta que te has convertido en un peligroso izquierdista. Como el tiempo trascurrido te ha pillado en la cama y durmiendo, deduces que la metamorfosis no puede ser cosa tuya, sino de los demás”. La cita de Manuel Vázquez Montalbán —tal como la recordaba el añorado Javier Ortiz— dibuja cómo el escenario político montado a nuestro alrededor ha ido virando hacia la derecha en los últimos años. La anécdota de la Ser retrata cómo se ha conseguido: engañando a la ciudadanía.

Porque unos periodistas rigurosos y honestos jamás se referirían a las políticas económicas neoliberales aplicadas por Schulz o Zapatero como "políticas de izquierda", porque a ellos les consideren "la izquierda". De izquierda solo son "las políticas", y lo son o no lo son. Que un señor con una bandera con una rosa u otro con una hoz y un martillo tomen una medida determinada, no hace de esa medida una medida de izquierdas; lo que la hace de izquierdas es que sea solidaria, progresista y persiga el bien común. Ni siquiera que un día tomes una medida de izquierdas te convierte en izquierdista de por vida. ¿A Aznar tenemos que considerarle también un rojo porque quitó la mili? La respuesta es obvia.
¿Qué persigue entonces este engaño? La implantación definitiva del sistema neoliberal, o lo que es lo mismo, ahondar en la ruina, haciendo pensar al ciudadano que no hay alternativa por la izquierda más allá de opciones derechistas como el PSD y quien se alíe con él, a las medidas derechistas y neoliberales aplicadas hasta ahora. Y todo, a pesar de que ese engaño, ese negar que existen muchas alternativas de izquierda aún sin aplicar, aboque a buena parte de la ciudadanía, hastiada por las soluciones que le propone el sistema, a buscar otras en los brazos de la extrema derecha. ¿Les pasaremos algún día a todos estos la factura por semejante irresponsabilidad?

*Sobre el papelón del PSOE estos días en relación a su alianza con el SPD y el partido socialista francés, les emplazó a leer la última columna de Julià Álvaro.
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