31 marzo 2014

Empiecen a ilusionar

Morera (Compromís), Sanz (EU) y Puig (PSPV-PSOE). Foto Carles Frances/El País.
Sepultada por el peso de la actualidad, la pasada semana no emití —al margen de un escueto tweet—valoración alguna de la encuesta difundida por la emisora autonómica de la Cadena Ser que pronosticaba que, en las elecciones de 2015, un tripartito integrado por PSPV-PSOE, Compromís y Esquerra Unida, podría gobernar el País Valenciano. Sin embargo, sin querer darle a la encuesta más valor del que tiene, ésta venía a ratificar una serie de impresiones que percibo desde hace tiempo y que distan del aparente entusiasmo con el que los tres partidos aspirantes al poder recibieron el pronóstico.

Por un lado, sigue produciendo una enorme tristeza a la vista de nuestra realidad social y económica, que el Partido Popular pueda llegar a reunir cerca de un 30% de los votos. Un residual 10% sería comprensible, a la vista de que la "popular" es una formación con miles de afiliados y beneficiados directos en puestos de la administración, pero la ruina y el ridículo al que han sumido a esta autonomía deberían ser motivos suficientes para que pasaran al ostracismo primero y a la desaparición después por el resto de la eternidad en estas tierras.
Por otro, no cabe duda de que esa caída del PP es consecuencia directa del cierre de RTVV. Pero no porque la ciudadanía esté molesta por la desaparición de ese pozo sin fondo de caudales públicos, sino porque sin ese medio de propaganda a su servicio, la mentira del PP tiene muchos más problemas para mantenerse en pie. Alberto Fabra aún debe estar lamentándose de su error al tomar aquella decisión.

Pero el principal reflejo de la encuesta es que la pérdida de votos del PP no se está viendo correspondida con un aumento de votos de la izquierda. Los votos que pierde el PSPV son los que recoge Compromís, mientras que Esquerra Unida se queda igual y es UPyD la que irrumpe por la derecha como cuarta fuerza autonómica sumando los votos perdidos del PP. O lo que es lo mismo: si el tripartito gana será por incomparecencia del rival, no porque —cada partido por su cuenta o el tripartito en su conjunto— esté ganándose a los votantes que huyen del PP o que hasta ahora preferían permanecer en sus casas.

¿Significa esto que estos tres partidos han hecho una mala labor de oposición al Partido Popular? En absoluto. A pesar del férreo control tanto de los medios de comunicación como de los organismos públicos y de poder por parte del PP, la labor de fiscalización de PSPV, Compromís y Esquerra Unida ha sido titánica para ir desvelando y desmantelando su entramado de corrupción. Sin embargo, para que los ciudadanos te den la llave del gobierno —y no solo para que te la den, sino también para que te la confíen el tiempo que sea necesario— hay que ser capaz de ilusionarlos. Y por ahora, por lo que reflejan ésta y el resto de encuestas, incluso las conversaciones públicas y privadas, el tripartito no acaba de ilusionar.

Irrumpir en el poder en esas condiciones puede ser posible, aunque no deben darlo por hecho. Eso sí, lo que es seguro es que si llegan a él sin la compañía de la ilusión ciudadana, el margen de confianza que recibirán será escaso. Y con todos los medios en contra y un PP siempre desmemoriado (y con UPyD haciéndole los coros) el ansiado gobierno progresista puede convertirse en un purgatorio, antesala de un futuro infierno de gobiernos populares hasta la eternidad. ¿Se conforman con eso? Pues si la respuesta es que no, empiecen a proponer, empiecen a ilusionar.
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