06 febrero 2014

¿Qué tiene que decir la curia de Juan Cotino?


En un estado no confesional normal, los noticiarios de la radiotelevisión pública jamás se abrirían informando de una concentración pacífica de unos religiosos ultraortodoxos dando su opinión sobre una ley del gobierno del estado (quizás sí, si en la concentración se hubieran producido brotes de violencia explícita). Ni tampoco se darían regularmente en sus noticiarios las opiniones políticas del líder de una secta en particular, por muy importante que fuera su seguimiento en dicho estado. Pero como todos sabemos, España no es precisamente un estado muy normal.

Aquí en los telediarios asistimos con regularidad a "informativos" que se abren con manifestaciones de un puñado de integristas católicos presionando al gobierno para que legisle sobre la vida de los demás a partir de sus creencias; y rara es la semana en la que no nos enteramos a través de sus noticiarios de cuatro o cinco ocurrencias del líder espiritual católico —popularmente conocido como 'el Papa'—, que recibe un trato especial respecto a los líderes de otras sectas, legales o ilegales, independientemente de su número de seguidores. "Es que es la creencia mayoritaria del país" nos dicen, obviando la no confesionalidad del estado español y utilizando torticeramente esas estadísticas que confunden cristianos y católicos (si a la gente le explicaran la diferencia entre una cosa y otra, me temo que la mayoría de "los católicos" dejaría de serlo para ser simplemente cristianos). 

Pues bien, atendiendo que eso es lo normal en España, ¿por qué, en un día como ayer, en el que sale a la luz la declaración de un testigo en la investigación del presunto complot para robar dinero público con la excusa de la visita de 'el Papa' a Valencia señalando a Juan Cotinoconfeso, orgulloso y ultraortodoxo católico— como coautor del mismo, por qué este día no se abren los informativos con la prensa reclamando a los líderes católicos de España qué piensan hacer con Juan Cotino? ¿No debería informarse de por qué no han excomulgado ya al presidente de Les Corts valencianas que presuntamente metía la mano en el cesto aprovechando la visita de su líder (lo que se suma a comportamientos tan poco cristianos como el que tuvo en la tragedia del metro en Valencia)? Si tanto debe importarnos a la ciudadanía lo que opinan los católicos, ¿por qué de esto no se habla? Sería lo normal. Dentro de la anormalidad, claro. 
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