26 noviembre 2013

RTVV: inútil hasta el final


La leyenda —ampliamente extendida entre la ciudadanía valenciana y foránea durante las últimas semanas— aseguraba que los informativos de Nou (la versión maquillada del Canal 9 de toda la vida) eran, desde que se anunció el inminente cierre de Radiotelevisión Valenciana, un alarde de pluralidad frente al maniqueísmo propagandístico que —entre otros muchos factores— llevó al canal y al ente al abandono ciudadano y la ruina. 

Pero lo cierto es que en el informativo de mediodía de ayer lunes en Nou —a falta de 48 horas de que el PP pudiera ratificar en las Cortes Valenciana la ley que permita el cierre— la noticia de la condena de Carlos Fabra a cuatro años de prisión, solo se desarrolló después de media hora de iniciado el informativo, y la pieza dedicada al asunto duró menos que el resumen del partido de fútbol disputado entre "el Elche" y "el Valencia" el día anterior. 

Este ejemplo resumía perfectamente el modus operandi ejecutado por los supervivientes del ERE tras el anuncio del Consell del cierre del ente. "Ojo, que si queremos podemos ser malos, pero que somos los mismos de siempre, que no mordemos y, si nos garantizáis el puesto, no nos costará nada volver a las andadas", era el mensaje velado lanzado por los trabajadores en un muy selecto número de noticias; camufladas además entre la misma mediocridad informativa de siempre (sucesos meteorológicos, videos de catástrofes de agencia, asuntos folclóricos y publirreportajes de empresas anodinas —este mismo mediodía, han dedicado una noticia a una tienda de souvenirs de Alcoi y una conexión en directo a la venta de lotería en Benidorm— no han abandonado las escaletas de Noticies 9). 
No obstante, durante días simularon estar haciendo una especie de revolución mientras amenazaban al espectador con lo que se perdería si "RTVV es tanca". Y muchos iban difundiéndolo por ahí, a pesar de seguir —también como siempre— sin haberlo visto con sus propios ojos. Es lo que tiene una tele, que por poco que se vea un mensaje lanzado en ella —en este caso el de su presunta pluralidad— se difunde como la pólvora.

Pero hace unos minutos, el vicepresidente del Consell, José Ciscar, anunciaba que el gobierno valenciano no aceptaba la oferta del comité de empresa para mantener RTVV abierta. La propuesta —pactada por todos los sindicatos, incluyendo los dos amarillos impulsados por el presunto acosador Vicente Sanz y plagados de enchufados y propagandistas del PP— abarataba el coste de personal y producción de RTVV, pero no unía la petición de mantener el ente [pagando con dinero] público abierto a que éste funcionara desde ya con mecanismos de control autónomos que se encargaran de tratar de garantizar la independencia informativa del medio. En resumen, que si el PP hubiera decidido salvar RTVV, ésta podría haber seguido operando impunemente al servicio del gobierno valenciano como hasta ahora.

¿Qué utilidad habría tenido entonces para los valencianos que siguiera abierta RTVV en esas condiciones? Lamentablemente, ninguna. Descanse en paz.

PD: En relación a todo lo anterior no quiero dejar de apuntar el gris papel desarrollado por toda la oposición al PP en lo relativo al cierre de RTVV y su reclamación de que ésta permaneciera abierta, dejando pasar la oportunidad para plantear su alternativa al modelo manipulador y ruinoso de los populares. Aunque algunos de sus representantes me han manifestado personalmente que tienen un plan alternativo, no cabe duda que el mensaje que de ellos ha llegado a la ciudadanía estos días es simplemente su deseo de que "RTVV no es tanque", en lugar de utilizar la coyuntura para ser didácticos y exponer cómo debería ser una radiotelevisión pública útil e independiente; también independiente de ellos si en algún momento acceden al poder. Pero no lo han hecho, y cualquiera diría que es para no comprometerse si se da esa circunstancia. Si no triste, cuanto menos poco esperanzador.
Publicar un comentario