10 enero 2011

2+2

"La ingeniería civil ha sido un punto fuerte de la industria española en las últimas décadas. El déficit de infraestructuras que legó el régimen franquista, y la forzosa modernización que tuvo que asumir el estado a su fin para acercar España a sus vecinos de Europa, llevó al desarrollo en el país de una poderosa industria pública de ingeniería civil que durante años fue referente internacional. En los últimos años, en cambio, los jóvenes ingenieros formados en nuestras universidades se ven forzados a emigrar si quieren tener un buen sueldo. En España solo hay empleos como becarios en prácticas, pues las empresas privadas, algunas herederas de las envidiadas antiguas gigantes estatales mal privatizadas, tienen como prioridad maximizar los beneficios como una vía rápida para generar que los especuladores financieros hagan subir rápidamente su cotización en bolsa. Lo dicen en la radio, lamentándolo, ingenieros jóvenes y veteranos. Así, Alemania, Francia, Holanda o Gran Bretaña se llevan a nuestros mejores jóvenes y hacen crecer su industria al tiempo que la hacen más competitiva, quizás no por precio, pero sí por calidad."
Así empieza 2+2, mi columna de hoy en l'Informatiu, que deriva después hacia el sendero de la reforma de las pensiones; un problema con el que lo anterior está estrechamente relacionado aunque parezca que nadie de los que tienen voz o mando en plaza quiera observarlo. Si quieren pueden leerla completa siguiendo este enlace.
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