20 diciembre 2010

Dos problemas

"Desde hace unos meses, unos señores andan advirtiéndonos de que, para que los mercados estén más tranquilos (si se fijan, lo de los mercados es como lo de los posos del café, que solo los saben leer y entender personas que por lo normal son unos caraduras), el gobierno español —el actual o el que venga— ha de regular la edad de jubilación un par de años (de los 65 a los 67) a todo quisqui. Y José Luis Rodríguez Zapatero, aunque se supone que se trata de una medida contraria a su ideario político y a sus promesas electorales, en lugar de aferrarse a ellos y con ellos tratar de remontar la situación, pues ya ha puesto fecha para llevar adelante la reforma y complacer a los mercados, con acuerdo o sin él. El del talante le llamaban, por si ya no lo recuerdan.

Nos cuentan que con ello se garantiza el futuro de las pensiones al menos hasta 2030, aunque no mucho más, pero que menos es nada, y que eso era lo que preocupaba a los mercados; para nada generar un estado de temor frente a la desaparición de las pensiones públicas y el consiguiente aumento de las privadas que beneficiaría a la banca. Ni pensarlo. A los mercados les preocupamos nosotros, y los especuladores que juegan en ellos lo hacen basándose en nuestro bienestar. ¿Cómo no creerlo?"
Así empieza Dos problemas, mi columna de hoy en l'Informatiu, que pueden leer completa siguiendo este enlace.
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