05 octubre 2010

Buenas noticias

"Uno de los motivos que muchos ciudadanos emplean para argumentar por qué no siguen la prensa diaria o los informativos de radio y televisión es que siempre ofrecen "malas noticias"; que uno no se entera en ellos de cosas "buenas". Sin embargo, y a pesar de la que está cayendo, si uno presta atención al fondo de lo que se nos cuenta, no puede por más que decir que eso no es del todo cierto. Últimamente están pasando cosas buenas, y los medios nos hablan de ellas. Lo que pasa es que, por lo general, se nos cuentan desde una perspectiva un tanto particular.

Una de las más significativas es la caída de la venta de vehículos. Es una cifra que escuchamos cada mes, y siempre que va a la baja, el maniquí de turno -viendo la facilidad con que cambian de medio con un línea editorial concreta a otro que la tiene diametralmente opuesta, no merecen otro calificativo- la locuta con el tono apesadumbrado. Lo tratan como si fuera algo exclusivamente malo. Hombre, malo será que no se vendan coches para los que trabajan en o tienen concesionarios, y también para los que trabajan en empresas vinculadas a su producción. Y claro, lo será para las acciones de las compañía automovilísticas y los que especulan con ellas; vamos, el Mercado (esta es, no se equivoquen, la clave de la tristeza). Pero también es bueno. Que no se vendan coches a destajo podría ser un síntoma de que la sociedad española recupera -si algún día la tuvo- la cordura."
Así comienza Buenas noticias, mi columna de hoy en l'Informatiu, que pueden leer completa siguiendo este enlace.
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