21 septiembre 2010

Ni una a derechas

"Perdonen los lectores de otras localidades que me ponga el "modo València" en "on", pero hay cosas que no se pueden dejar pasar. Ayer el ayuntamiento del cap i casal, el que según palabras de su alcaldesa "nunca sube los impuestos", anunció la creación de una nueva "zona naranja" de estacionamiento de vehículos para los residentes en el centro de València, así como un notable incremento del precio de la "zona azul" también en el mismo entorno. A mí, qué quieren que les diga, las medidas en principio no me parecen mal, ya que este tipo de decisiones suelen ir encaminadas a disuadir al ciudadano de emplear el vehículo privado indiscriminadamente y barajar opciones como el compartir vehículo con compañeros de trabajo o el empleo de transporte público. Pero eso sería si ésa fuera la intención de Rita Barberá y los suyos. Y como no podría ser de otra manera, no es el caso. ¿Porque se han anunciado junto a estas medidas disuasorias otras que fomenten el uso y mejora del transporte público? ¿Mejoras en las frecuencias de paso de metros y autobuses? Ninguna. Más bien al contrario, el servicio empeora. La alcaldesa pide que sus ciudadanos paguen más por lo mismo, pero a cambio no notarán mejora alguna. Es una medida puramente recaudatoria sin un fin determinado. Eso sí, quizás los invitados vip del próximo Open de Tenis -del que, a excepción de Canal 9 y los medios locales, nadie hablará- puedan disfrutar este año de nuevo de barra libre. No lo olviden, pagamos nosotros."
Es un tema recurrente que vuelve cada año junto a la celebración de la Semana Europea de la Movilidad Sostenible, y mientras no se le ponga solución no deberíamos dejar de señalarlo, ¿no? Por eso, aunque suene un poco reiterativo, es el tema de Ni una a derechas, mi columna de hoy en l'Informatiu, que pueden leer completa aquí.
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