26 marzo 2010

Vaya semanita

Desde que nació l'Informatiu no me he asomado por aquí para contar algo que no haya escrito allí antes y dar de paso alguna recomendación, pero hoy me apeteceía hacerlo porque esta semana en el diario ha sido movidita y nos han pasado cosas curiosas que creo que divertirán o resultarán interesantes a los que quedéis por aquí.

Y es que el lunes amanecía el periódico con una información exclusiva ciertamente interesante. Los que nos seguís sabréis que siempre tenemos la intención de evitar ceñirnos a la agenda que marcan los partidos y, sin dejar de lado la actualidad, sacar nuestros propios temas. Lo hacemos regularmente con mayor o menor fortuna, pero el lunes teníamos un tema de enjundia, que estaba ahí, a la vista de todos, pero que había que estar atento para verlo. Y Josep Beltrí, nuestro redactor, lo estuvo: ese mismo lunes Patxi López emprendía un viaje a Brasil con los mismos objetivos que Camps decía tener para el que hizo semanas antes sin previo aviso al país americano, pero las diferencias entre la expedición de uno y la del otro evidenciaban lo que en su día ya pareció, que el de Camps fue un desastre improvisado.

El asunto tenía peso suficiente para entrar en agenda, ya que la comparación sonrojaría la labor del siempre tan presuntuoso president Camps, pero ningún colega se hizo eco del asunto. No obstante, la prueba de la valía llegaría al día siguiente, cuando Levante-EMV reproducía el tema en sus páginas tal cual lo contamos nosotros y a cinco columnas. Eso sí, en un acto de honradez y de respeto al trabajo de los colegas, en ningún lugar citaron que el asunto lo destapó nuestro diario. Lo más curioso se produciría un día después, ya que Beltrí no abandonó el tema, y consiguió que el consejero del embajador de Brasil en España le confesara que el Consell nunca se puso en contacto con ellos para preparar el viaje, que es el mecanismo habitual, lo que definitivamente ratifica que el viaje de Camps a Brasil fue una chapuza, que o bien demuestra la torpeza supina del Consell, o evidencia que el viaje fue una huída de la Comunitat en un momento delicado sin nigún objetivo añadido.

Vamos, que teníamos un temazo. Pero qué suerte la nuestra, ese miércoles Ángel Luna iba a enseñar en la tribuna de les Corts la patita de un nuevo informe policial del caso Gürtel, y Alfonso Rus iba a destapar sus anhelos dictatoriales, lo que nos hizo ver de inmediato que el tema ocuparía un tercer plano. ¿Pero lo cocupó? Ni una palabra. Y tras amainar aquellos temas, vuelta al chiringuito y a la morralla.

Llegados a este punto hay que explicar, para el que no sepa cómo funciona esto, que los medios de comunicación muchas veces abandonan temas sacados por otros porque los temas salen como resultado de una fuente interesada. Por ejemplo, si un partido filtra un informe a un medio y no al resto -le ofrece una exclusiva- es normal que el resto de medios, en descargo, hagan caso omiso del asunto a menos que sea un verdadero bombazo. Eso es comprensible, además de una regla del juego. Lo que no lo es tanto es que los medios, que tantas veces llenan sus espacios de morralla y declaraciones vácuas a falta de buenas noticias, dejen de informar a su audiencia de asuntos importantes solo porque las detectaron otros antes. Y lo gracioso es que lo hagan medios gigantescos respecto a noticias que sacamos diarios chiquititos como el nuestro. Ni que fuéramos a robarles el pan. Esta noticia no es la primera que reproducía casualmente Levante-EMV un día después de que nosotros la publicáramos (la primera que nos conste fue la del padre erótico-facha, que también reprodujeron sin citarnos), pero bueno, esperamos que sea la última. Por lo menos nos queda el consuelo de que sus máximos responsables nos leen, pues hasta en sus opiniones hacen referencia a asuntos que se tratan en nuestras páginas y no en las suyas ni en ningún otro medio. No debemos estar haciéndolo tan mal.

Pero bueno, les dije que se reirían, y si no lo he conseguido hasta ahora, estoy seguro de que lo conseguiré en adelante, pues les dejo con algunas de las fotos servidas por el Consell retratando algunos de los grandes encuentros mantenidos por Camps en su viaje a Brasil. La verdad es que hablan por si solos del nivel de la visita. Que los disfruten.

El jefe de gabinete de Lula recibe a Camps en un despacho que habría que averiguar de quién es. Es lo más cerca que Camps estuvo de su foto con el presidente brasileño.

No, no están enseñando a Camps un barracón brasileño. La nota de prensa del Consell dice que Camps firmó un acuerdo con Brasil para exportar el modelo sanitario valenciano a aquellas tierras y que la retratada es la viceministra de Sanidad del país, pero no la cita por su nombre en toda la nota. Vayan ustedes a saber qué firmarían. La mujer tiene cara de estar flipando.

Con el alacalde Río, al que asegura haber dado lecciones de cómo se organizan grandes eventos de cara a sus olimpiadas. No me digan que no parece la típica foto que el famoso se hace por cortesía con el fan.

Sí, esta ya es del balcón del Ayuntamiento en la Nit de la Cremà, pero no podía dejar de sacarla.
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