09 marzo 2010

La Cuba de Camps

"La idea me venía zumbando en la cabeza desde hace unos días, y ayer, cuando empezaba a coger forma, aparece Miguel Bosé y se me adelanta, comparando Cuba con la Comunitat Valenciana en una entrevista televisiva. Más de un ultra ha puesto el grito en el cielo, porque, es cierto y tenemos motivos para alegrarnos de que así sea, no hay presos políticos en nuestras tierras. Bueno, siempre que no contemos a los inmigrantes recluidos y presuntamente torturados en centros de internamiento de la Comunitat, y que no han cometido ningún delito excepto el de no tener papeles. Tanto unos presos como otros han sido denunciados por oenegés de prestigio y están recluidos por motivos políticos; la única diferencia imagino que será que los derechos humanos de esos inmigrantes, cubanos incluidos, solo importan a algunos si permanecen en sus países de origen."

Así empieza La Cuba de Camps, mi columna de hoy en l'Informatiu, en la que, a pesar de lo dificil que lo ponen, he tratado de dejar algún hueco para el humor. Por falta de tiempo no les he enlazado otras en lós últimos días, pero creo que Fotoperiodismo o Camino a la semiesclavitud no me quedaron del todo mal.

De todos modos, lo mejor sigue estando ahí fuera, y no puedo dejar de recomendarles aunque sea dos ó tres textos que me han gustado mucho en los últimos días. Uno sería Vender o que te vendan, publicado por Julià Álvaro el pasado jueves y relativo al nombramiento de Félix Monteira como nuevo Secretario de Estado de Comunicación. El segundo sería Las amistades peligrosas de Rajoy, del gran Isaac Rosa, cuyo contenido incide en la mentira que se nos vende en España de América Latina. Finalmente, vale también la pena leer Kapuscinski, su supuesta filia estaliniana y los periodistas franquistas de Félix Soria (bueno, y el resto de sus textos en Im-Pulso), señalando la saña con la que algunos han salido a atizar la figura del gran periodista polaco.

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