17 noviembre 2009

Vistazos - 17 noviembre

  • Me enchufo a Internet para contarles un par de cosas que me rondan la cabeza desde hace horas y veo que una y otra han sido afrontadas de un modo similar al que yo tenía previsto hacerlo en otros blogs, de modo que voy a emplazarles a que los visiten.
  • La primera tiene que ver con el intento de enfrentamiento del President Camps con un ciudadano que le increpó a la salida de la sede del PP en València, tal y como lo recogieron ayer las cámaras de televisión. Respecto a ello comparto plenamente lo que Julià Álvaro comenta en su blog:
    "A mi no me parece ninguna cobardía la actitud del joven que le dice a Francisco Camps lo que piensa un parte importante de la sociedad valenciana. Que luego no se detenga no creo que sirva para poner en duda su valentía como se oye que hacen algunos acompañantes de Camps. Hay que imaginar la escena completa y pensar que el dirigente del PP iría rodeado de escoltas, agentes de seguridad, compañeros de partido, periodistas y demás; por tanto, la situación no debía ser muy tranquilizadora. Seguro que, como mínimo, imponía. Bastante atrevimiento fue decir lo que le dijo. [...] Si de cobardía hablamos, si nos referimos al miedo al debate, nadie hay más cobarde que el propio Camps que vive escondido tras una televisión pública negándoles la palabra a los que no opinan como él y hurtándoles el derecho a la información al conjunto de los ciudadanos. Eso si que es de cobardes."
    Lo apuntado es un extracto del texto íntegro de Álvaro, que suscribo punto por punto. Sólo me gustaría aplaudir la extraordinaria lucidez del ciudadano para señalar, con apenas cuatro frases, los flancos más débiles de la retórica y la figura del líder pepero, hasta concluir con el "sin gente no eres nada". ¿Lo diría por los guardaespaldas que le acompañaban en ese momento o por la clac con que se hace acompañar en cada visita fuera de su despacho? Por si fuera lo segundo no descarten que Camps exija a la asociación de amas de casa Tyrius que monte una delegación de incondicionales de guardia permanente a la puerta de la sede de la calle Quart.
  • La segunda tiene que ver con la liberación del Alakrana, que exige que el gobierno español tome medidas de inmediato para que esta situación se repita. Lo apunta con claridad -e imagino que conteniéndose- Félix Soria en su blog:
    "Han sido 47 días de secuestro y otros tantos de estupideces, entre las que destacan las vertidas por los políticos que siempre buscan réditos electorales de las tragedias. Una vez liberados los rehenes (tras haber pagado, al parecer, 2,6 millones de euros, amén de las gestiones y de la prudencia de los ministerios de Defensa y de Exteriores), ahora sí corresponde analizar con detalle y pedir responsabilidades... Sobre todo al armador, al patrón y al capitán del buque, por desoír la recomendación oficial de que el atunero no faenara en aguas de "alto riesgo"."
    A lo que apunta Soria, yo añadiría que si no fuera así, si no se determinara de cara a la luz pública quién fue el responsable de que el pesquero faenara donde no correspondía, y si una vez delimitadas las responsabilidades, estás no se penaran de modo ejemplar, sí sería el momento de exigirle responsabilidad al gobierno central. Por cierto, si de faenar en aguas en las que se carece de permiso, el beneficiado es el armador, será él el que asuma los 2'3 millones de euros que se apunta que ha costado el rescate, ¿no? Aclárenlo.
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