04 noviembre 2009

Vistazos - 04 noviembre

  • Algunos medios nacionales dan por hecho hoy que el gobierno finalmente normalizará la presión fiscal a los trabajadores extranjeros no residentes y que afectaba básicamente a los clubs que contrataban futbolistas de élite* pasándola del ridículo 24% al 43% que marca el tipo general; aunque después de la espantada de hace unos meses, no pondría la mano en el fuego por ello. Por lo pronto la medida no tendrá efectos retroactivos (que sería lo deseable, pues una ingente cantidad de dinero de gente a la que precisamente no le falta capital, lleva años evitando contribuir como los españoles que las pasamos más canutas), por lo que el Real Madrid, el Barça y compañía no verán como se multiplican sus deudas al fisco por las nóminas de sus estrellas foráneas, cuyos impuestos pagan los clubs; aunque en el futuro sí se lo pensarán dos veces antes de buscar fuera a sus jugadores. No obstante, y aunque la medida no va a afectar ahora, a los clubs (y tampoco en un futuro si no quieren), José Luis Astiazarán, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, se ha atrevido a deslizar una velada amenaza de parón liguero si esta normalización les perjudica. Lo lógico, pensando en el bienestar de todos, sería considerar esta una buena medida y al señor Astiazarán, un sinvergüenza de tomo y lomo. No obstante, periódicos como La Razón mareaban la perdiz esta mañana para tratar de convencer a sus lectores -o al menos confundirles- de que la medida podría ser mala, porque la Liga de la Estrellas igual ya no lo sería tanto. En el mundo ideal de La Razón todos pagaríamos más impuestos para poder tener a más cristianorronaldos, pero seríamos más felices.
  • No sé si se habrán enterado -imagino que sí- de que General Motors ha decidido finalmente echarse atrás en su decisión de vender Opel. Angela Merkel reclama ya desde Alemania la devolución de los 1.500 millones de euros que abonó para facilitar la transacción, mientras no sabemos de movimientos similares por parte de las instituciones españolas, prestas siempre a pagar los chantajes que exigen estas empresas privadas para mantener sus plantas en los países cuya mano de obra ya no les resulta tan barata como la que podrían explotar en otros. Yo, la verdad es que no acabo de entender si será mejor que las plantas españolas estén en manos de Opel o de Magna, pero lo que tengo claro es que todos son unos sinvergüenzas y que gastar dinero público para tratar de comprar voluntades privadas no repercute a largo plazo en ningún beneficio a los pagamos los chantajes. Y por lo visto en esta ocasión y en otras (en la Comunitat tenemos los casos flagrantes de Lois, Ferris y compañía), tampoco a corto.
  • Hablando de dinero mal empleado y de Comunitat, no sé por qué me ha venido a la cabeza el Open 500 de Tenis de Valencia, el último gran evento que pone a Valencia en el epicentro del mundo deportivo mundial. Es así, no lo duden. Para muestra pueden comprobar en las siguientes capturas de pantalla, tomadas a las 20 horas, el seguimiento que conceden al torneo las dos principales cabeceras deportivas del Estado.: Marca y As. Por si alguien se pierde, una flecha verde fosforescente indica el camino. Espectacular, ¿no?
  • Ayer mi amigo Sergi me regaló La Casta, el libro recién publicado de Daniel Montero en el que el colaborador de El Mundo pone a la vista de todo el mundo el chollo que supone ser formar parte de la gran familia de la política en España. No creo que tarde mucho en completarlo y entonces les hablaré más de él, porque es francamente espectacular. Pero ahora lo cuento para abrir un agradecimiento, además de a él, a Joan Carles, que este verano me hizo llegar Esquivant la mort de Joan Bazell, una novela a mitad camino entre el policiaco y la comedia francamente adictiva; a la gente de Paidós, que me enviaron recientemente Ecce Comu de Gianni Vattimo y The Company de Robert Littell, en el que se novela la historia de la CIA (y que empezaré cuando disponga del mínimo tiempo para enfrentarme a esa empresa); y también a Àgueda, que antes de partir unos meses fuera del país me dejó sus libros de Houellebecq pensando que me gustarían. Y acertó. Os debía un agradecimiento a todos y ahora os lo doy**. No hay nada como leer.
  • Y para terminar, sólo comentar que ayer Barricada lanzaron su nuevo álbum, La tierra está sorda, el primero conceptual de su carrera, dedicado a relatar parte de los dramas vividos por los defensores de la legalidad en la guerra y la posguerra civil española. Entre ayer y hoy le he dado unas cuantas escuchas en Spotify y me parece más que interesante, además de digno de merecer más atención mediática -o al menos la misma-, que el último musical de tres al cuarto estrenado en la Gran Vía o la última entrega del grupo de moda de turno (hoy Público se la ha brindado en un interesante reportaje). Os dejo con el vídeo del primer single del álbum, aunque a mi parecer no se acerca al nivel de Sotanas, Los maestros o Pétalos, temas francamente estremecedores.


*Si España deja escapar a los cerebros patrios por su escasa inversión en I+D y los ridículos sueldos que se pagan a los investigadores, decir que la medida fiscal era para favorecer el fichaje de super investigadores extranjeros no puede ser más que un chiste.
**Y me faltan por apuntar, como recuerdo al rato, los cómics de Hugo Pratt y Miguel Brieva que me dejó el amigo Manfredi; o Historias de Nueva York, de Enric González, que aún tengo que devolver a Forlati, y que me ayudó a preparar mi visita a la gran manzana. Soy, sin duda, un tipo afortunado.

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