02 noviembre 2009

La senda

Este pasado fin de semana una noticia me ha llamado la atención: se trata del anuncio de la enmienda que un grupo de socialistas valencianos en el Congreso ha presentado a los presupuestos del 2010 que, de aceptarse (como parece que va a ser), servirá para que el gobierno central destine una partida de 50.000 € a un plan de ayuda a las bandas de música valencianas. Esto, que podría resultar anecdótico, no lo es tanto cuando la medida se airea tan solo semanas después de que la Generalitat Valenciana se desentendiera una vez más de la deuda contraída con las bandas durante el año 2008 y que asciende a cerca de 150.000 €. Les cuento todo este rollo porque la noticia, por pequeña que parezca, no deja de señalar una evidencia: que los socialistas valencianos, si lo desean, pueden hacer muy bien las cosas.

Este es un clarísimo ejemplo. ¿Que la Generalitat ningunea a un emblema tan valenciano las bandas de música? Desde el poder en el gobierno central toman medidas y con un pequeño esfuerzo evidencian la hipocresía del PP respecto de las tradiciones y símbolos autóctonos. No parece tan difícil, pero lamentablemente no suele ser lo habitual. Durante años hemos escuchado a los socialistas valencianos señalar lo complicado que resulta explicar sus políticas desde la oposición, pero lo cierto es que, en lo que llevamos de gobierno Zapatero, no puede decirse que hayan utilizado su posición de privilegio en el gobierno central para evidenciar, como han realizado en el sencillo ejercicio de este fin de semana, el desgobierno y las mentiras del Consell presidido por Camps*. Es más, aunque la partida de los presupuestos que el gobierno de Zapatero destina a la Comunitat supere a los de los gobiernos de Aznar, el aumento es tan tímido (siempre por debajo de la media estatal) y contiene tantos agravios comparativos (en cultura o en I+D son especialmente significativas), que resulta difícilmente defendible, allí o aquí, que el PSOE o el PSPV supongan una notable diferencia para los valencianos respecto a sus máximos adversarios políticos. La jugada de esta semana, como digo, demuestra que conocen -o al menos han pisado- la senda que les diferenciaría. Ahora falta que se atrevan a recorrerla, de un modo valiente, y asumiendo las consecuencias; algunas, tratándose de un partido nacional, ciertamente delicadas, pero en absoluto insalvables.

*Vale la pena leer completo el artículo de la agencia Efe relativo a la ayuda de las bandas de música, en el que el socialista Ferrán Bono hace un buen desglose de las "políticas culturales" del gobierno de Francisco Camps.

La foto original que encabeza la entrada la firma Benito Pajares para El Mundo.
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