09 noviembre 2009

Otro exitazo

  • A riesgo de resultar repetitivo, déjenme que hoy, concluido el último gran evento sacado de la chistera de nuestros gobernantes en la Comunitat Valenciana, reflexione negro sobre blanco alrededor del mismo. A ver si así, leyendo uno detrás de otro los pensamientos que me sugiere el València Open 500 llego a las mismas conclusiones que algunos colegas de la prensa valenciana.
  • Ayer concluyó el trofeo y hoy debería ser noticia, no solo en la prensa española, sino en la mundial. Permítanme que no busque en la del mundo y me quede con la de aquí. ¿Sale en las webs de As o Marca el triunfo de Murray en València? Ni por asomo. Bueno, por asomo sí sale como la antepenúltima noticia de portada (deben haber ubicados sobre ella dos centenares de titulares) de Marca, que destacó por encima el torneo disputado en Basilea también este fin de semana por tenistas de mayor tirón. As en cambio solo cita en portada la posible ampliación de las pistas de Roland Garros; noticia que (al ser ampliada) incluye una serie de breves en uno de los cuales el torneo valenciano ocupa la última línea.No hay más.
  • La retransmisión de la final de tan magno evento congregó ante las pantallas de La 2 al 1'9% de la audiencia española. Sólo la hípica y dos documentales reunieron a menos espectadores que el partido de tenis en el segundo canal de TVE entre la misa de la mañana y la madrugada. De la audiencia obtenida en Canal 9 aún no sé nada.
  • Al margen del interés deportivo despertado por la prueba (del que también di cuenta la pasada semana), el evento venía acompañado de dos hitos añadidos. Uno era el estreno con él, antes incluso de ser concluido, del Ágora de Santiago Calatrava, edificio planeado en principio para ser inaugurado en la entrega de trofeos de la Copa América en 2007 -sin comentarios- y que, como el famoso Palma Arena, duplica su presupuesto inicial rondando los 90 millones de euros de coste. Al final se ha estrenado con esto del tenis, para lo que ha habido que gastarse un dineral adicional sin determinar para instalar las pista interior y las adyacentes para entrenamientos.
  • El otro, el enorme impacto económico que estos eventos suponen a la economía valenciana, por lo que se han convertido en eje de la exitosa gestión del gobierno de Francisco Camps. ¿Y cuánta gente disfrutó de del torneo? Dicen que unas 5.000 personas por partido (50, si las hubiera contado la policía autonómica), incluidos los que fueron de gorra, aunque fotos como la que encabeza esta entrada apunten a que difícilmente estuviera disponible ese número de butacas. Sea como fuere, menos gente de la que asiste a los partidos del Valencia Basket sin llenar el pabellón de la Fuente de San Luis. Si siendo generosos, decimos que el Open ha traído a Valencia 1.000 visitantes de fuera de la ciudad y que cada uno de ellos ha dejado en los zaras, los bares de tapas, las pensiones y los afters valencianos unos 1.000 euros (ya saben que ningún negocio de la comunidad entera queda al margen de los beneficios que reportan estos saraos), el impacto económico del evento durante el fin de semana habría sido de un millón de euros.
  • Con todo esto en cuenta, resulta difícil llegar a otra conclusión que la que ofrece el diario Levante-EMV (sí, Levante, no Las Provincias o el ABC) en su editorial de hoy: "Valencia se convirtió en referencia mundial del tenis". ¿Que no?
PD: Al mismo tiempo se celebraba en Cheste un nuevo Gran Premio de Motociclismo MotoGP con un nuevo éxito rotundo de asistencia y, seguramente, también de audiencia en los países en que se sigue con interés esta competición (que, tampoco se equivoquen, no son más de diez o doce). Que este evento se celebre aquí sí es un acierto, aunque Francisco Camps nada tuvo que ver en ello. No obstante, dado su índice de aciertos, quizás quepa contar a su favor que no lo haya cancelado.
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