30 septiembre 2009

Vistazos - Debate sobre el estado de la Comunitat

  • Francisco Camps ya estaba en la tribuna de les Corts haciendo su primer parlamento cuando pude sentarme frente al televisor a presenciar parte del Debate de Política General de la Comunitat. Y para entonces ya desgranaba el balance de la situación a su manera, presentando un panorama que para qué quieres Mundo Ilusión en Castellón, si ya tienes la obra del (ex) molt honorable. Camps enumeró sus cifras -reales, no lo duden- comparándolas con las de años pretéritos, y todas se habían visto incrementadas en su mandato. Es un engañabobos, lo sé tan bien como ustedes, pero él sabe que aquí le vale. No faltarán los medios que las reproduzcan mañana tal cual, como un hito, sin cotejarlas con el aumento de población o las ofertas de otras comunidades, varemos que están dejando en ridículo a la Comunitat en todos los indicadores de bienestar y servicios públicos desde hace lustros. ¿Dijo algo del "Caso Gürtel" entonces? Ni pensarlo. Sólo algún iluso podría esperarlo.
  • El tema lo introdujo Ángel Luna, el síndic del PSPV en su intervención. De lo que pude ver de ella lo que más me llamó la atención fue que, siendo un buen orador y teniendo una oportunidad sin precedentes para apuntillar al president, Luna hiciera el discurso más gris que le recuerdo desde la tribuna de les Corts. ¿Será porque llegado este momento de la legislatura ha recibido la orden de no hacer sombra a un Jorge Alarte que, sin escaño, se ve obligado a hacer sus declaraciones en el pasillo o en la sede de Blanquerías?
  • Poco más les puedo decir del discurso de Luna y del debate entre él y Camps -les remito a la crónica de Aurora Mora, francamente interesante-, puesto que me vi obligado a salir en coche y, para mi sorpresa, cuando sintonicé Radio 9 para seguir el debate, me encontré con música (bastante infame, por cierto). Más tarde descubriría que RTVV sí lo emitía por radio, pero no en su canal informativo, sino en uno musical que -parafraseando a ese gran orador- "no escucha ni el Tato". No fue la única anécdota curiosa que brindó la retransmisión del debate en el ente público, ya que durante la mañana parecía que la manipulación pepera había llegado hasta las traductoras del debate al lenguaje de los signos para la audiencia sorda. Y es que sólo al poco observador se le escaparía como contrastaba el entusiasmo con que la traductora del discurso de Camps gesticulaba las ovaciones que le brindaba la bancada conservadora a su líder, con la sobriedad con que la encargada del discurso de Luna, recogía las de los suyos, si es que lo hacía. No sé si alguien les daría un toque, si cada traductora es un mundo, o qué, pero lo cierto es que por la tarde las traductoras apenas se hicieron eco de ninguna ovación de ningún grupo. De todos modos, los planos generales de la realización enfocando al enfervorecido coro pepero eran suficiente explícitas.
  • Sí mordió por la tarde Mónica Oltra, representando al grupo Compromís, que hizo de su discurso un feroz repaso de las miserias de la era Camps. Un discurso, cabe señalar, plagado de titulares fácilmente reproducibles en prensa. No es de extrañar que haya recibido, como se rumorea, ofertas para sumarse junto a sus compañeros de Iniciativa, al grupo socialista. El único pero, a mi parecer, fue la falta de la presentación de una oferta en positivo para sustituir el negro panorama legado por el PP que describió. No obstante, pese al tono chulesco con que Camps respondió a sus críticas, a nadie se le puede escapar que la presencia de Oltra en les Corts no es para nada del gusto del partido conservador. La mayor prueba de ello la dio el propio president en su última réplica, lanzando un mensaje a los afiliados del Bloc para que abandonen a los "radicales" de Iniciativa y sean esa "respetable" propuesta que hasta unirse con ellos siempre fueron. Sólo se le olvidó añadir que sin presencia parlamentaria. Si Camps se lo recomienda...
  • Finalmente le tocó el turno a Marga Sanz, síndica de Esquerra Unida, y que si no recuerdo mal se estrenaba hoy en el debate. Marga estuvo correcta y redundó en su intervención en algunos aspectos ya apuntados por sus predecesores. Lo más llamativo de su turno no obstante, lo puso Camps en su replica, obviando prácticamente todo lo dicho por Sanz para, en un tono ya sobreactuado y rayano en la mala educación, comentar entre sonrisas que su discurso sí se agradecía porque era necesario que en el parlamento valenciano se escuchara la voz del "comunismo trasnochado". Sin comentarios.
  • El tono de Camps en su réplica a Marga Sanz, la hora -ya casi las siete de la tarde-, y la perspectiva de escuchar como colofón a Ricardo Costa, fueron la invitación definitiva para desconectar del debate. Veremos que cuenta la prensa mañana (ya hoy). De cara a los próximos días sólo se abren dos incognitas. ¿Qué importante empresa será la que ofrezca a Costa un futuro laboral en el extranjero a partir de la próxima semana a cambio de que presente su dimisión para no dañar la imagen del partido? ¿O creen que Camps será tan chulo para enrocarse contra Madrid? Yo apuesto por Telefónica, porque Simyo, aunque le pegue, parece poco para un tío de su clase. ¿O no?
La foto -sin editar- que ilustra esta entrada, la firmó hace unos días Jordi Vicent en El País.
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