16 septiembre 2009

Eterno retorno

Gran Hermano es el formato televisivo perfecto. Siempre tendrán voluntarios para entrar en la casa porque la gente, los imbéciles en particular, se matan por salir en la tele. Y siempre tendrá espectadores porque a la gente le encanta ver a imbéciles haciendo el ridículo. Es el eterno retorno nietzscheniano en versión imbécil.
Este es sólo el principio de la espectacular columna que escribió José A. Pérez para el ejemplar de Público de la pasada semana. Lo rescato ahora, cuando lo he leído -a través de su blog Mi mesa cojea-, porque no tiene desperdicio. España es así.
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