14 julio 2009

¿Hasta dónde llegará la investigación?

"Esta vez Güemes sí que ha reaccionado bien" apuntaba un contertulio anoche con el respaldo de sus colegas en un programa radiofónico en el que se trataba la muerte accidental de Rayan, el bebé prematuro hijo de la primera víctima en nuestro país en la gripe A. El contertulio aplaudía el rápido anuncio del consejero madrileño de Sanidad de la apertura, por parte de la Comunidad de Madrid, de una investigación para esclarecer los motivos que propiciaron el accidente. No obstante, a esas horas de la noche, pocas después de que tuviera lugar el trágico suceso, ya sabíamos que la muerte del bebé se había producido por un error de una joven enfermera, que pese a debutar precisamente ese día en la unidad de cuidados intensivos de neonatología, ya se hacía cargo de ella, pues llegado el periodo estival, el personal habitual ya estaba de vacaciones.

Sabido esto, que el hospital público madrileño de referencia se ve obligado a dejar grandes responsabilidades a empleados sin ninguna experiencia debido a la escasez de personal. ¿hasta dónde llegará la investigación del consejero de sanidad madrileño? ¿Hasta dilucidar si esa carencia de la sanidad madrileña es responsabilidad de su subsecretario? ¿O investigará si la responsabilidad es suya, del consejero de economía que no destina la partida suficiente de presupuestos a la sanidad pública madrileña o de la misma Esperanza Aguirre que prefiere apostar por desmantelar la sanidad pública en beneficio de los usuarios de la privada? ¿Llegará hasta ahí la investigación? Estaría bien saberlo. Yo por si acaso le propongo que investigue también por qué en su comunidad -como en la valenciana, la catalana o cualquier otra- nunca falta presupuesto para crear un nuevo cargo inútil en la administración en el que enchufar al sobrino tonto del número dos del partido, mientras los ciudadanos hemos de comprender que no haya presupuesto suficiente para que todos gocemos de una sanidad pública de calidad. ¿Qué habrá que hacer para disponer de ella? ¿Prohibir la sanidad privada y hacer a nuestros dirigentes probar nuestra medicina? Sería lo mínimo.

PD: En un ejercicio de despreciable cinismo, el rotativo madirleño El Mundo mantiene en este momento en su edición digital una encuesta en la que consulta a sus lectores si la culpa de la muerte del bebé es exclusiva de la enfermera o si es extensible a la dirección del centro. ¿Cómo que a la dirección del centro? ¿Será culpa de la dirección del centro funcionar con lo que tiene? Al medio de Pedro J. sólo le ha faltado echarle la culpa a la sanidad pública, por no ser tan eficiente y cool como la privada que propone la lideresa. Periodismo faldero a costa de los muertos, algo que por otro lado no es nuevo en El Mundo.
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