15 junio 2009

Pucherazos y pucherazos

Seguro que alguna vez han oído hablar de los criterios que emplean los medios de comunicación para considerar si un suceso constituye un hecho noticioso. El más popular de esos criterios, que los teóricos llaman "valor noticia", es su singularidad. Como se suele decir, que un perro muerda a una persona es "menos noticia" que el hecho de que un hombre muerda a un perro. Otro valor sería el de la proximidad. Seguramente no necesitarán que les de ningún ejemplo de por qué la desaparición de una niña rubia en la península ibérica recibe una cobertura mediática infinitamente mayor a los miles de niños que mueren día a día en los países que hemos lanzado al subdesarrollo. Estos valores se vienen aplicando desde que el periodismo es periodismo y todos nos hemos acostumbrado a ellos. Los hemos dado, aunque algunos nos incomoden, por válidos.

Les cuento esto porque me está llamando mucho la atención el eco mediático que se están haciendo los medios españoles de los recientes resultados electorales en Irán. Como se comenta, estos han dado de nuevo la victoria al presidente Mahmud Ahmadineyad -como vaticinaban los corresponsales en la zona-, aunque con unos resultados más holgados de los esperados, y con algunos escrutinios locales que hacen dudar de la fiabilidad del comicio. Los hechos son, sin duda, del todo noticiables, hasta ahí no hay nada extraño. Lo que me llama la atención sin embargo es que semejante despliegue informativo se produzca tan solo una semana después de que en España (aquí mismo, sí), se hayan realizado otros comicios en los que también hay serios indicios de pucherazo, pucherazo del que apenas se ha hablado en los medios. Iniciativa Internacionalista, formación perseguida hasta escasos días antes del inicio de la campaña electoral ha denunciado la falsedad de las cifras obtenidas en algunos municipios en los que goza de gran popularidad, aunque las irregularidades abarcan numerosas latitudes, alcanzando al pueblo de la propia vicepresidenta del gobierno, en el que el PSOE no obtuvo -supuestamente- ni el voto de De la Vega, mientras que el POSI -vaya usted a saber qué es eso- era la fuerza más votada. ¿No sucede este hecho lo suficientemente cerca como para ser valorado como noticia destacada? ¿No es esto lo suficientemente extraño? ¿O es lo normal? Que me lo expliquen, porque sinceramente no lo entiendo.

PD: A día de hoy el recuento de votos continúa, arrojando nuevos resultados. Por lo pronto, Inicitiva Internacionalista ya supera en votos al PP en el País Vasco. Y todo esto sucede, sí, mientras los españoles no nos enteramos (si no rebuscamos, obviamente).
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