21 mayo 2009

Para una vez que hacía falta la SGAE

Ya me lo estaba imaginando. Sería tras las primeras notas, justo al apreciar que la congregada representación de la derecha autóctona más radical empezara a cantar la letra del himno regional valenciano violando los deseos de los familiares del autor propietarios de sus derechos, cuando irrumpirían los antidisturbios a la orden de un puñado de empleados de la SGAE para empezar a llenar las lecheras a golpe de porra.

Pero les pongo en antecedentes, que seguramente no siguen mis divagaciones. Coincidiendo que hace ahora cien años de la celebración en Valencia de una Exposición Regional (que fue un hito para la ciudad) y que para su celebración se compuso el himno regional ahora vigente, Ayuntamiento y Generalitat han programado una serie de actos entre los que la interpretación de la pieza* es uno de los puntos culminantes. Pero, en su línea de actuación cultural heredera de la tradición franquista, cursaron todas las invitaciones y programas de los actos exclusivamente en lengua castellana, atentando gravemente contra el bilingüismo (aunque todavía no se haya visto por aquí a Rosa Díez venir a rascar votos; seguramente porque ese "bilingüismo" es el mismo que ella entiende). El caso es que ante tamaña afrenta, los familiares de Maximiliano Thous, compositor de la letra de himno, señalaron que, como propietarios de los derechos de esa parte de la obra, impedirían que ésta se empleara en los actos hasta que Ayuntamiento y Generalitat enmendaran su error, como dicen que sería deseo del autor, que aseguran fue impulsor y defensor del uso del valenciano.

Y hete aquí que, pese a lo fácil que sería rectificar y emitir una pequeña tirada de invitaciones y fascículos para solucionar la papeleta, Ayuntamiento y Generalitat se han cerrado en banda anunciando a bombo y platillo que el himno se interpretará sí o sí pese al deseo de la familia del autor. A ver si después de no dar ni un paso atrás viéndose de fango hasta el cuello con implicaciones de corrupción se van a creer tres pelagatos, aunque sean los propietarios de los derechos del mismísimo himno regional, que les van a hacer rectificar. Así pues las instituciones que comandan Rita Barberá y Francisco Camps politizan y radicalizan otro acto en el que asistir a cantar el himno simboliza ahora posicionarse con la extrema derecha y contra el valenciano. Y era en esa tesitura cuando me veía ya a la SGAE defendiendo los derechos de autor de la familia y arrastrando consigo a los antidistrubios para enchironar a los radicales. Pero va a ser que no, que debido a no se qué vericueto legal, la Sociedad General de Autores se lava las manos y pasa de los propietarios de los derechos de autor. Para una vez que hacían falta. Y luego van por ahí Bautista, Ríos, Víctor Manuel y compañía quejándose de que caen mal a todo el mundo. Si es que no dan una a izquierdas.

*En castellano, faltaría más organizándolo Barberá, pese a que desde hace siete décadas se utilice institucionalmente la versión en valenciano.
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