05 mayo 2009

Maquiavelo no lo habría hecho mejor


Parece una historia menor, anecdótica, pero a mí me parece que no es sino una demostración de cómo funcionan los grandes partidos en este país. Les resumo*: el PSOE no pasa por su mejor momento en la Comunitat Valenciana. En todo su territorio mantiene sólo algunas alcaldías significativas, una de las cuáles (la de Elx) se ve amenazada por una concejala (María Ángeles Avilés) que planea abandonar el partido y unirse a la oposición para derrocar al alcalde del PSOE. ¿Cómo apagar el fuego antes de que se propague? Pues teniendo en cuenta que el alcalde ilicitano es amigo de Leire Pajín, el partido mueve los hilos para que la futurible tránsfuga sea expulsada hacia arriba incluyéndola como uno de los nombre valencianos en la lista socialista a las inminentes europeas. ¿El otro con salida segura? Como Pajín, para ser aforada, necesita un escaño en el Senado, será el senador de designación directa Andrés Perelló. ¿Pero colocados directamente desde la Comunitat para defender sus intereses? El que el partido aquí deseaba se lo tuvo que comer.

A María Ángeles Avilés se le colocó en la lista y hace unos días renunció a su acta de concejala. Y parecía que todo iba a acabar ahí cuando anoche, lo suficientemente tarde para que la prensa autóctona no pudiera reaccionar, el PSOE comunicaba que Avilés, que podría estar implicada en un caso de facturas falsas que podría afectarla a ella tanto como al alcalde de Elx (un caso que, como señala hoy Levante-EMV, no ha variado sustancialmente en las últimas horas), se retiraba de la lista socialista a las europeas para no dañar la imagen del partido si finalmente resultara incriminada. Y se acabó el problema Avilés. ¿Colocaron los socialistas valencianos en su lugar a la persona que en principio tenían prevista? No, y me gustaría saber hasta que punto está ésta irritada -me refiero al solvente Rafael Rubio- por todo un proceso en el que su nombre ha estado en danza, o si estaba al corriente de una maniobra para amortizar a la díscola concejala ilicitana que Maquiavelo no podría haber planeado mejor. No obstante, haya sido casual o estratégico, el movimiento de cargos en instituciones y listas para atender a los intereses de los partidos y no de los ciudadanos es siempre reprobable, lo hagan estos, aquellos, o los de más allá. Pero bueno, volviendo a Avilés, la pregunta ahora es: ¿cuánto tardarán los medios más conservadores en tratar de tirarle la lengua a la ex concejala**? Y ella, ¿cantará? Sería interesante escuchar lo que tuviera que decir.

*Si quieren conocer con detalle la primera mitad de la historia no dejen de leer este excelente post de Julià Álvaro.
**¡Espectacular! Aún no he colgado mi comentario y El Mundo ya recoge en su web las primeras impresiones de la ex edil. Cabe señalar también que Las Provincias encontró tiempo para contarlo a tiempo y bien: aquí.

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