18 mayo 2009

Interesantes incoherencias


Son los fines de semana, momentos de bajón informativo. Acostumbrados los medios a depender en exceso de las declaraciones de los políticos para llenar sus espacios, los informativos de los domingos suelen ser insufribles, pues las declaraciones rara vez se extraen del Congreso o los entornos legislativos, sino que salen directamente de mítines políticos. Sin embargo, quizás debido a que la cercanía de unos comicios puede haber reanimado sus neuronas, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy dejaron a los de ayer sendas perlas que se elevan por encima de la molicie habitual.

El presidente del gobierno reaccionó, aunque con cierto retraso, a la barbaridad pronunciada esta semana por su rival del PP asegurando que la supresión de la deducción por vivienda a las rentas superiores a los 24.000 euros era un ataque a las 'clases medias'. "Rajoy no se entera" afirmó Zapatero, señalando la evidencia de que más de media España -yo apostaría que ni tres cuartas partes del país- no cobra (ni cobrará) quince pagas de 1.600 euros al año. La aclaración del presidente era necesaria, aunque repito, llegó tarde, pues para el domingo ya llevábamos media semana escuchando al líder del PP machacando con la mentira de las 'clases medias', y con él a las decenas de voceros paniaguados repitiendo la misma monserga en medios de todo pelaje. Y ya saben lo que cala eso en las mentes de los que escuchan 'clase media' y asumen que hablan de ellos (son legión), aunque una renta semejante no pase de ser, para ellos, un sueño inalcanzable. Más se debería hablar de esto.

No obstante, Mariano Rajoy también estuvo sembrado cuando denunció la que parece una hipócrita preocupación del presidente del gobierno por los más débiles, al señalar cómo la medida de la deducción de los 400 € decretada el pasado año por el gobierno no se la han podido aplicar precisamente las rentas más bajas. Esta chapuza del PSOE, sin duda, es de antología, y lo tremendo es que no es la única del gobierno actual en este sentido, pues tampoco es muy progresista repartir los fondos públicos en cheques de 2.500 € por bebé, independientemente de la renta de los beneficiarios, por poner solo un caso.

Pese a todo, cabe señalar que la denuncia del líder del PP no deja de ser un fuego de artificio, pues en el mismo discurso, además de no denunciar el resto de incoherencias de su rival para con las rentas medias y bajas, propuso como alternativa una serie de medidas que terminarían de machacar a las clases trabajadoras. A su vez, la aclaración de Zapatero, pese a mostrarnos que el presidente reconoce la realidad social del país, no se ve correspondida con ninguna medida que contribuya a paliar esa situación. Es por eso que, atendiendo a uno y otro discurso, uno llega a la conclusión de que ambos, Zapatero y Rajoy, tienen el mismo concepto de sus votantes: que no piensan. No mucho, al menos.

La foto, modificada, es de EFE.

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