01 abril 2009

Hipócritas

"El año 2005 fue un momento excepcional en la historia del grupo U2. La felicidad de haber ganado casi 300 millones de dólares se disipó de improviso cuando su país, Irlanda, derogó la ley que desfiscalizaba el trabajo de los artistas y comenzó a aplicar una nueva política impositiva. El líder del grupo, Bono –que era conocido por su militancia a favor de la anulación de la deuda del Tercer Mundo–, decidió confiar la gestión de los ingresos de U2 a la consultora financiera Promogroup, con sede en un paraíso fiscal de insospechable reputación: Holanda".

De ese espectacular modo abre Christian Riavale su artículo Ofensiva contra los paraísos fiscales por su rol en la crisis.

Visto en Halón Disparado.
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