27 abril 2009

Gastos

Una inversión es una inversión y un gasto es un gasto. Cuando una inversión no produce beneficios, se convierte en una pérdida, y una pérdida no sólo es un gasto, sino un gasto innecesario. La política económica del Consell centrada en la inversión en eventos, edificios emblemáticos, parques míticos y fiestas varias, en definitiva, en el monocultivo del turismo, se ha convertido en un simple gasto. Terra Mítica es un gasto desde su inauguración; Mundo Ilusión es un gasto que, al menos, no producirá otros nuevos; el aeropuerto de Castelló es un gasto a la espera de futuras sangrías; el circuito de Fórmula 1 es un gasto; la Copa del América otro gasto; el Palau de les Arts es un gasto y su mantenimiento improductivo es un gasto… y paro para no cabrearnos más de lo que ya estamos. Por otra parte, en la lista de resultados, el turismo de extranjeros bajó un 29%; la rentabilidad de los hoteles de València cayó un 45%; el tráfico de pasajeros en Manises bajó un 30%; en Benidorm se registró el peor trimestre de los últimos 15 años; Air Nostrum recorta 589 empleos y un 18% sus vuelos… y paro para no alimentar el decaimiento.
Es solo el inicio de la columna de hoy de Martín Pacheco en Levante-EMV. Nada que no se haya escrito ya por aquí, pero con menos gracia de la que Pacheco destila cada lunes en el rotativo valenciano.
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