21 abril 2009

Aznar. Marsé. Chávez. Ahmadineyad.

  • Sólo el más acólito le ha dedicado hoy un espacio en su portada, pero todos los medios se hacen eco de las palabras de ayer del ex presidente José María Aznar desde el semillero ideológico del PP que es la FAES. Sugería medidas para atajar el paro que pasan por abaratar aún más el despido (lo que se llama, tratando de engañar al personal, "flexibilizar el mercado laboral") y sustituir parte del subsidio de desempleo por cursos de formación a los parados (que, no lo dice, las administraciones autonómicas podrían encargar a entidades privadas afines, por lo que el dinero pasaría de manos del que lo necesita a las de los amigos de los que mandan), unido todo a la consabida rebaja de impuestos esta vez a las economías medias y bajas, pero sin un aumento a las altas que lo compense (vamos, un modo como otro cualquiera de acabar con el sistema público de pensiones, sanidad y educación y abrir la puerta al privado). Lo cierto es que semejante propuesta, por venir de quién y de dónde viene es importante que sea aireada. Los votantes del PP, especialmente los que no podrían permitirse pagar un seguro privado, un plan de pensiones completo, y la escuela privada de sus hijos, deben saber que ese es el mundo ideal al que aspira el partido que hoy lidera Mariano Rajoy. No obstante, el eco que ha recibido la propuesta de Aznar, desde los medios y desde el PSOE, es desproporcionadamente mayor que el de la rompedora propuesta de Cayo Lara de la pasada semana sugiriendo el establecimiento de un "salario máximo interprofesional". Y es que hay medidas que algunos no quieren que la ciudadanía ni siquiera baraje, y otras a las que, por monstruosas que suenen, desean que el populacho vaya acostumbrándose. Insisto, no es casual.
  • Juan Marsé declaró recientemente en una entrevista para El Cultural, que no frecuenta cine español "desde hace mucho", pese a lo que se atreve a señalar que pasa por un mal momento. Cuando se presentó ayer en rueda de prensa con motivo del premio Cervantes, los periodistas le preguntaron mucho sobre cine, quizás porque muchos, además de buscar un titular jugoso, prefirieron -al contrario que al autor catalán- no mojarse con preguntas sobre una obra que seguramente nunca hayan frecuentado. La anécdota me sirve de todos modos, para apuntar una impresión personal que seguro que hará gracia a algún viejo amigo: últimamente me resulta más fácil ver películas interesantes españolas que norteamericanas. ¿No les pasa a ustedes? Hollywood cada vez factura menos películas verdaderamente grandes y el nivel de calidad de las del montón está bajando a un nivel lamentable. Mientras, el cine español, que sí es cierto que adolece de una falta de variedad genérica, ofrece bastantes propuestas por las que uno no sale cabreado del cine después de haberse gastado un mínimo de seis euros. Incluso alguna está a la altura de lo mejor que se produce por ahí. ¿Mal momento? Yo no lo creo*.
  • Fue la noticia más agradable del sábado y generó más de una conversación con los amigos. Hugo Chávez había realizado, seguramente, el mejor acto de su carrera: regalar a Barack Obama el libro Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano. Y como hoy recoge Público, el gesto ha provocado que las ventas del libro se disparen en EEUU, donde despertará más de una conciencia. En España también está a la venta.
  • Sin entrar en lo acertado o no de las palabras pronunciadas ayer por el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad en la Conferencia Mundial sobre el Racismo de la ONU, no tengo ningún reparo en denunciar la burda y farisea actitud de los representantes de la UE al abandonar la conferencia. ¿Dejarán los españoles solo también al monarca Juan Carlos cuando reciba en la Zarzuela a los dictadores y reyezuelos de países amigos como Libia, Marruecos o Arabia Saudí? ¿Va la UE a interrumpir hoy sus relaciones con China a la espera de que respete los Derechos Humanos? ¿Entonces que medalla se ponen al negarse a escuchar lo que tenga que decir el presidente iraní? Sencillamente vergonzoso.
La foto de Aznar es de La Razón. La de la Conferencia, de AP , publicada en El País.

*¿Comparten mi opinión o no? Déjenme algún comentario y, si pueden recomiéndenme alguna película. Si se animan yo también les daré alguna pista.

Publicar un comentario