01 marzo 2009

La valiosa lección gallega

Hoy, algunos ciudadanos gallegos han brindado a sus políticos, en particular a los de dos partidos que se presuponen de izquierdas, una valiosísima lección que sería muy aconsejable que aprendieran, tanto ellos como sus colegas del resto del Estado. Hace cuatro años, después de permanecer en la oposición prácticamente toda* la actual democracia, el apoyo de una ingente cantidad de gallegos propició que pudieran acceder en coalición al gobierno de Galicia el Partido Socialista y el Bloque Nacionalista Gallego (por el escaso margen de un escaño).

Uno, que anduvo por allí el año previo y el inmediatamente posterior a aquellas elecciones, percibió entonces los deseos de cambio de muchos gallegos y sus contínuas denuncias de la administración sobredimensionada y plagada de vicios que arrastraba el gobierno de Manuel Fraga. La conciencia de esa lacra y las ganas de borrarla fueron los que sumaron en PSdeG y BNG los votos suficientes para que se obrara lo que parecía un milagro.

Entonces llegó su turno, pero fueron pasando los meses sin que las corruptelas de sus predecesores salieran a la luz, ni se desmantelara el sistema clientelar y la red de amiguismos que hacía funcionar a su ritmo habitual la maquinaria gallega. En cada visita posterior a Galicia se hacía más notable el desencanto en las amistades. Habían cambiado las personas y las siglas, pero al margen de ellas, poco o nada.

Hoy cuatro años después ha habido nuevas elecciones. Al Partido Popular le ha votado casi exactamente el mismo número de personas, las mismas seguramente. En cambio, a PSdeG y a BNG les han dejado de votar más de cien mil personas. Mañana por la mañana podrán leer en la prensa todo tipo de teorías, pero hay una explicación más sencilla que es la lección que cabe aprender: todavía quedan electores a los que no hay que tomar por tontos.

*El PSdeG ya estuvo en el gobierno durante tres años entre 1987 y 1990 tras una moción de censura que llevo a la presidencia de la Xunta a Fernando González Laxe.

P.S.: Si lo quieren más claro, aquí.

Publicar un comentario