21 marzo 2009

Ayer por la tarde servidor fue a cumplir el ritual de ver en pantalla grande el último film de Clint Eastwood. Dicho esto, y teniendo en cuenta que el fin de semana es largo y a muchos puede que en algún momento no se les ocurra un buen plan, les propongo que -si todavía no la han visto- se dirijan videoclub y alquilen Camino. Las críticas que señalaban la película como muy amarga o dura, además de imprecisas, creo que distanciaron al público de las salas y no hacen justicia al enorme film de Javier Fesser (de lo mejor que un servidor ha visto en los últimos meses), cuya visión no puede ser más indicada en unos días como los que vivimos. Ya me entienden. ¿La de Eastwood? Bueno, bien.
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