28 febrero 2009

Cabanyal vivo (IV): La Enana Blanca

Aunque la actualidad cabanyalera parezca venir marcada por el afán aniquilador de nuestro ayuntamiento, uno no se resiste a pensar que todavía hay un futuro posible para el histórico barrio valenciano en su actual dimensión. Y este ánimo pasa por la percepción de una tímida pero notoria apertura de nuevos comercios en la zona. Unos nuevos comercios que no se limitan a los restaurantes de postín ligados a la cercanía del mar y de la supuesta bonanza que traerían a la zona las actividades para elites programadas en su cercanía (que por otro lado son bienvenidos), sino también y más especialmente, por la apertura de cafeterías o locales de copas que con su presencia y perviviencia señalan la renovación generacional de un barrio. Algo que en el caso del Cabanyal se antoja tan necesario a la vista de que algunos quieren colocarle el certificado de defunción.

Pero no, el Cabanyal está vivo y, al igual que un peculiar local para la tertulia de nuevas generaciones abría esta sección, la apertura reciente de otro, la continúa después de unos meses. Su nombre es La Enana Blanca y, aunque se encuentra un tanto alejado de la zona cero del barrio, su apertura no deja de ser una bendición, pues anima una zona carente en gran medida de vida nocturna. Ubicado en la calle Doctor Lluch 255 -frente a la parada de tranvía 'La Marina'-, La Enana Blanca abre* en horario vespertino sus puertas a un local reducido y con una iluminación muy ténue, en el que se puede conversar sin mucha dificultad (la música no suele estar muy alta) mientras se toma algo. Los precios no parecen caros** y el servicio es bueno, con el aliciente añadido de acompañar cada consumición -al menos las cañas o dobles excelentemente tirados que suele degustar un servidor- con una tapa diferente (imagino que habrá un límite, pero hasta ahora no he llegado a él), una costumbre magnífica dada la tacañería habitual de la hostelería capitalina.

Igual si lo ven desde otra ciudad les parece poca aportación, pero en este barrio -ni siquiera en la ciudad- no lo es. Ya les digo, además de ser un sitio agradable, es para algunos vecinos, un magnífico síntoma. Les seguiré contando si el paciente, a pesar de los médicos, mejora.

*Este comentario lo escribo sin consultar con los propietarios del local, a partir de mis impresiones. Los horarios y precios son por tanto, imprecisos.
**1'60 € el doble de cerveza, con una buena tapa de tortilla, empanada o ensaladilla.
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