08 enero 2009

La oportunidad

Todo el discurso que ha soltado Rajoy a Zapatero esta mañana a propósito de los datos que sitúan el número de parados en España por encima de los tres millones de personas, se puede resumir en tres palabras: presidente, haga algo. Y qué quieren que les diga, en el espíritu de su petición no puedo estar más que de acuerdo. La situación es insostenible y, aunque el hito de la cifra de desempleados no es más que una anécdota, llama la atención que se haya alcanzado sin que el gobierno haya tomado una sola medida para enderezar un modelo que está obsoleto.

Aún recuerdo cuando, al conocerse los resultados de las pasadas elecciones, no me fue difícil percibir entre el electorado que se considera de izquierdas, fuera o no votante del PSOE, una sensación de alivio porque fuera Rodríguez Zapatero el que asumiera las riendas del país, quizás intuyendo la que se nos venía encima. Los motivos los imagino: Si hay crisis, de un gobierno de izquierdas se espera que tenga más cuidado por los más débiles, aunque los precedentes en España, con los gobiernos de González y Aznar, optando indistintamente por el abaratamiento del despido y la invención de todo tipo de contratos basura para hacer el empleo más precario, no hacían albergar que la cosa -privatizaciones para los colegas al margen- fuera a variar mucho de estar un partido u otro en el poder.

Sin embargo, como a muchos les sucede con Obama, el pálpito estaba ahí. Pero amigo, ahora llevamos casi un año de gobierno con la crisis a cuestas, y tampoco me cuesta percibir que a esos mismos electores les está empezando a entrar el hartazgo de esperar. Todavía quedan de los de "con Rajoy estaríamos peor", pero cada vez son más los que, como en su día sucedió con Felipe González intuyen que detrás de Zapatero no hay un proyecto progesista más allá de la corteza. ¿Lo hay? Y si es así, ¿por qué no ha de ser esta crisis, quizás la más profunda que ha sufrido este país, la oportunidad para construir un nuevo tejido económico y empresarial más sólido y competitivo, pero al tiempo generoso y respetuoso para trabajadores y empresarios? ¿No es este punto tan bajo, cuando vemos desmoronarse a los gigantes con pies de barro de la industria española en los que se ha basado nuestra economía, el momento ideal para empezar a respaldar a otro tipo de industrias? Rescatar a nuestros cerebros fugados a otros países, apoyar sus investigaciones, vertebrar a su alrededor una industria competitiva que empezara a funcionar con el apoyo del Estado a cambio de cumplir escrupulosamente con sus trabajadores, acabar con el empleo precario y los contratos trampa, así como con los puestos de trabajo cubiertos con becarios/prácticas, sanear las administraciones y eliminar los puestos superfluos... Las medidas a tomar para empezar desde cero una economía sólida y más respetuosa y solidaria son infinitas, y el momento, el propicio. Pero el gobierno no hace nada. ¿Hasta cuándo?

PD: Decía al principio que estaba de acuerdo con el espíritu de la exigencia de Rajoy, pero obviamente no con el fondo. Y es que, aunque el fondo no lo conozca, si para deducir las medidas que tomaría su partido de estar en el gobierno he de basarme en los resultados que ofrecen las comunidades autónomas en que gobierna, estamos apañados. La murciana es la que más ha aumentado en porcentaje de desempleo en el último año; la valenciana, la que más ha sumado -25.000- el último mes. Y en ninguna de ambas han cambiado un ápice las políticas. Por no haber, según Francisco Camps en la Comunitat no hay ni crisis. Háganselo todos mirar y arrimen un poco el hombro.

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