31 enero 2009

La invitación

No parecían gente peligrosa, aunque de tanto en tanto hacían gala pública de tics de, llamémoslo, dudosa moralidad. Cuando el solitario recibió su primera invitación, lo primero que le pasó fue hacer caso de los rumores y contestar a la oferta con el silencio. Sin embargo, al poco se dejó vencer por la curiosidad y acudió a la cita. La velada fue magnífica y la compañía excelente. ¿Dónde estaba el problema? "Ahora eres uno de los nuestros" le dijo con una sonrisa poco antes de despedirse aquél al que llamaban el Capo, a lo que el solitario, relajado tras la opípara cena y unos cuantos combinados respondió con una evasiva haciendo gala de su condición. El gesto del capo se torció. "No hay vuelta atrás. Ya te lo explicarán" fue lo último que le comentó. Y se lo explicaron.

Hace unos días el solitario recibió una nueva invitación.

A mis amigos de La Cretina Comèdia en su primer aniversario.

Publicar un comentario