17 diciembre 2008

Me colé en un teatro (público)

Si el despilfarro se convierte en costumbre y se ve normal gastar centenares de millones de euros de dinero público en carreritas, o dilapidar centenares de miles en conciertos o estrenos de películas que semanalmente se realizan gratis en otras ciudades, es normal que llegue un momento en que la ciudadanía ya no note nada especial cuando le meten de nuevo la mano en el bolsillo para robarle la cartera.

Es lo que ha sucedido hoy en Valencia -más bien en la Comunitat en general, pues el gasto sale del fondo del Consell-, o quizás habría que decir que no ha sucedido, pues no he percibido mucha reacción al anuncio oficial, por parte de la directora de Teatres de la Generalitat, de que el Teatro Principal albergará el paso por Valencia de la gira del musical Hoy no me puedo levantar. Como imagino sabrán (si no saben de su existencia y la de la banda que lo inspira, no son conscientes de la suerte que tienen), se trata de un espectáculo musicado con algunas de las canciones más populares del grupo de pop Mecano.

Se trata, independientemente de gustos, de un espectáculo de música pop que goza de gran éxito y que, como cualquier otro musical de esta envergadura, lo normal es que hubiera acabado recalando en Valencia, bien en un teatro privado (el Olympia habría sido el marco natural) o en un recinto público alquilado a las instituciones, que la empresa organizadora no habría temido alquilar sabedora de que sus representaciones -vaya usted a saber por qué- se cuentan por llenos. Sin embargo, en Valencia no sólo no se ha alquilado el Teatro Principal -el primero, el de referencia, el más emblemático teatro público de la Comunitat-, sino que la Generalitat ha programado con dinero público este espectáculo (en forma de cesión gratuita del espacio, inserciones de publicidad y otros dispendios difíciles de valorar, pero cuantiosos al fin y al cabo) por lo que las instituciones no sólo dejarán de ingresar el arrendamiento del espacio (ya fuera éste, el Palacio de Congresos o, por qué no, el deficitario Palau de les Arts), sino que además impedirán que lo gane la empresa o empresas valencianas que también podrían debieran haberlo obtenido, porque precisamente viven de eso.

La tomadura de pelo al personal clama al cielo, por lo que no extraña que en el anuncio, la responsable de Teatres (que entre otras cosas está ahí para fomentar la escena valenciana, cuya reacción al despropósito aún no he oído) se deshiciera en explicaciones y justificaciones de la inversión, no sabemos si a preguntas de los periodistas o por iniciativa propia. Justificaciones a las que cabe añadir las del promotor, que apuntó que "si no fuera por la Generalitat y por Teatres, no estaríamos en Valencia". Ya ven, otro que viene por aquí y nos trata como tontos. ¿Se juegan algo a que acabamos viendo una foto de Francisco Camps en el estreno de la obra?

PD: Los que no faltan son los que lo ven bien.

PD2: La foto es de Borjamari y Pocholo, los fans número 1 de Mecano, que estarán encantados de que la Generalitat Valenciana sea tan enrollada. Fetén.

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