04 diciembre 2008

Etéreos y pasajeros

Que los 'grandes eventos' en los que Francisco Camps ha basado toda su política -si se puede llamar política a sufragar saraos millonarios- desde su llegada a la presidencia de la Generalitat Valenciana son "acontecimientos etéreos y pasajeros" es algo que, a la vista de los resultados que han ofrecido a los ciudadanos de la Comunitat, a estas alturas no sorprende a nadie con dos dedos de frente. Lo que puede resultar más sorprendente es que esas palabras las pronunciara ayer Gema Amor, actual presidenta del PP en Benidorm y ex consellera del gobierno autonómico en la última legislatura, en la que el gobierno Camps dilapidó miles de millones en fuegos fatuos que no han evitado que la valenciana sea una de las comunidades que más sufre los estragos de la crisis.

Amor, que realizó estas declaraciones en un encuentro con el presidente de la patronal hotelera Hosbec (que a su vez señaló que "los grandes eventos llenan los hoteles un fin de semana y nada más"), no se ha vuelto loca, no crean. También se cubrió las espaldas -o lo intentó- asegurando que eran buenas en tiempos de bonanza, o sea, cuando ella pasaba por allí. Que esta verdad salga de su boca en este momento, cabe indicarlo, se debe a que ella forma parte del bando -zaplanista- enfrentado a Camps por la presidencia del PP en Alicante (lo que ya le costó su salida del Consell).

Pero no por el trasfondo interesado de la emisora y la dudosa ética que emana de sus palabras, éstas dejan de suponer una verdad. Al fin y al cabo, la ex consellera, en su ánimo de evidenciar la mala política de su antiguo jefe directo y ahora rival, no ha hecho más que apuntar al que debería ser, a poco que los valencianos tuvieran un poco de sentido común y ataran un par de cabos, el punto más endeble de la gestión de su actual presidente. ¿Y cómo ha reaccionado éste al órdago? Pues él, decir no ha dicho nada -el molt honorable no se ensucia-, pero por boca de la alcaldesa de Valencia hemos sabido hoy* que tanto Rita Barberá como él están dispuestos a gastarse lo que haga falta -110 millones para Bertarelli para empezar- para que el próximo 2009 la estafa de la Copa América repita en Valencia. Lo que nos lleva a evidenciar, entre otras cosas, que Camps y Barberá no tienen el mismo concepto sobre la inteligencia de sus votantes que Gema Amor. Y lo más terrible es que hasta ahora las pruebas remiten a que president y alcaldesa tienen razón.

*Cuando ayer hice el símil entre la ayuda para obra pública en Valencia del Gobierno y el posible despilfarro del Ayuntamiento regalando un importe similar al millonario suizo no sabía que hoy la alcaldesa tendría la osadía de hacer este anuncio. Así de adocenado esta el electorado por aquí, que se ríen en su cara y ni se inmuta.


PD: A Camps también le empiezan a cantar las cuarenta desde el empresariado castellonense. Aunque ahora ya es demasiado tarde.

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