30 diciembre 2008

Cuestión de imagen

Esta tarde asistí a una concentración que tuvo lugar en Valencia contra el genocidio sistemático que está llevando a cabo el estado israelí sobre el pueblo palestino, a cuyo último y sangriento episodio estamos asistiendo estos días. En la plaza en la que se programó el acto se concentraron alrededor de un millar de personas, entre las que se podían contar tantos españoles e inmigrantes, deduzco que árabes por el nombre que figuraba en las pancartas de los grupos que asistieron. Pero no les cuento esto no para informarles del acto, sino para comentarles lo que allí experimenté.

Me explico. Tras llegar con la concentración iniciada, asistí en principio solo a unos parlamentos, en los que los portavoces intercalaron llamadas a la paz y frases conciliadoras con llamadas a repetir consignas como "Israel, asesinos" o "sionistas, terroristas", cuando no otras en una lengua que desconozco. La sensación era un poco extraña. Ahí estaba yo, solo, en medio de un montón de gente, en la que muchos señores con aspecto árabe gritaban indignados consignas que en ocasiones no era capaz de entender. Mi primera sensación era de incomodidad y pude observar que no era el único, pues no costaba mucho encontrar asistentes cuyos rostros reflejaban cierta estupefacción. Pero entonces pensé, ¿podría ser de otra manera? Si uno se para a pensar, difícilmente habrá visto a un árabe en una película sin ser el malo de la misma (imposible olvidar panfletos como Mentiras arriesgadas) o en un informativo sin ser sujeto de una mala noticia ligada al terrorismo o al fanatismo. ¿Cómo no sentir cierto resquemor si de repente se pone a gritar junto a ti un árabe como muchas veces ves a otros en los informativos? Hay que hacer un ejercicio de abstracción y olvidar mucho adoctrinamiento para que uno no sienta nada.

En cambio los judíos nos tienen ganados. ¿Cómo no nos va a chirriar que un manifestante porte una pancarta que iguala la Estrella de David con una esvástica nazi? ¿Cuántas películas y documentales sobre lo que los nazis hicieron a los judíos? ¿Hemos visto en cambio tantas sobre la formación militar obligatoria de tres años que debe pasar todo israelí en puntos "calientes" en los que se les adoctrina para temer y a odiar a los palestinos? Nadie se extraña cuando se habla del "Holocausto" así, en mayúscula, identificándola con la masacre perpetrada sobre los judíos en la Segunda Guerra Mundial (¿quién se acuerda de los gitanos?) , pero en cambio hasta los comentarios de este mismo blog ha llegado alguien poniendo en duda que lo que está perpetrando desde hace décadas el Estado Judío de Israel -como se autodenomina- con el pueblo palestino sea un genocidio ("Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión , de política o de nacionalidad" según el diccionario de la RAE), ni siquiera en minúscula.

Está claro que la batalla del marketing Israel también la tiene ganada, hasta el punto de que llegamos a distanciarnos de un señor porque grita indignado en su lengua materna, olvidándonos de que lo hace en protesta por el asesinato de sus compatriotas, incluso de familiares y amigos, que están a miles de kilómetros. ¿Debemos basarnos en su imagen para analizar lo que está sucediendo? Espero que, aunque nos cueste superar algunos complejos, lo tengamos todos en cuenta.

PD: He de señalar que la manifestación, detalles y apreciaciones, se desarrolló sin ningún tipo de incidente, al menos por lo que yo pude observar.

PD2: Si siempre es recomendable su visita, el excelente análisis del conflicto que viene realizando Íñigo Sáez de Ugarte desde hace unos días en Guerra Eterna, hacen su lectura imprescindible.

PD3: La foto es de EFE.

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