14 noviembre 2008

Vistazos - 14 noviembre

  • El otro día me sorprendí escuchando, en emisoras de distinto signo -aparentemente-, el mismo comentario. "Qué gracioso estuvo anoche McCain en el programa de Jay Leno" (dijo entre otras gracias, que desde que perdió las elecciones dormía como un niño, despertándose cada dos hora para ponerse a llorar), apuntaban unos y otros, que no entendían que no hubiera sido tan comunicativo durante la campaña. No sé cuántas veces lo tuve que escuchar hasta que de repente irrumpió en mi cabeza la imagen de lo a favor que había navegado Obama en la campaña que decidía quién iba a gobernar EEUU en tiempos de crisis. Había sido todo tan favorable a su victoria que, pensé, sería posible que los que verdaderamente mandan, hubieran planeado todo para lograr el apoyo unánime a un personaje mesiánico que a la larga volviera a respaldar sus intereses en estos tiempos difíciles. "Es una estupidez", me corregí enseguida. Y es que es más lógico -o más sencillo- creer que el hasta ahora senador de Illinois, que ha protagonizado la campaña publicitaria más cara de la historia y ha contado con un respaldo mediático de tirios y troyanos, sea un hombre independiente y revolucionario que va a cambiar el mundo.

  • Mientras las masas se dejan asombrar por la mercadotecnia electoral estadounidense, en las democracias de Centroamérica y América del Sur siguen produciéndose cambios significativos y revolucionarios que en mayor o menor medida están afectando de modo significativo a los más desfavorecidos (vamos, lo que promete Obama, pero en vivo y ya). No todos los políticos que los protagonizan visten siempre de impecable camisa blanca (uno de los más interesantes fue vilipendiado en los mismos medios que adoran a Obama por el mero hecho de llevar un jersey típico de su país), ni plantean las mismas políticas, ni son igual de efectivas, pero están protagonizando un momento histórico que debería interesar a cualquier persona que quiera saber lo que sucede en el mundo que le rodea. Prometiendo hacérnoslo todo más comprensible, salió al mercado español hace escasas semanas de la mano de Paidós el libro El Sueño de Bolívar, del periodista Marc Saint-Upéry (Mouvements, Le Monde Diplomatique, etc.), que pretende en él explicar las características y diferencias de los nuevos líderes latinoamericanos. La pinta la tiene estupenda. En cuanto lo lea les cuento.

  • Volviendo a lo cercano y a como lo tratan los medios, en las últimas semanas me está llamando la atención -porque siempre me chirría- el tratamiento que los informativos de TVE dan a las cada vez más frecuentes manifestaciones que se reproducen por el país criticando diferentes aspectos de la política gubernamental. Las de los universitarios respecto al plan Bolonia -las que más recuerdo- siempre salen al final del bloque de nacional, con tratamiento consistente en breves imágenes sobre las que el/la presentador/a comenta la noticia, y sin declaraciones (casi nunca) de los manifestantes. No creo que sea el tratamiento correcto y justo para la importancia y el seguimiento que están teniendo esas protestas. Eso sí, cabe reconocer que, pese a la minimización, el tratamiento de las discrepancias contra el gobierno socialista que realiza la actual TVE, dista mucho del que había en la etapa popular y que pervive agravado en televisiones públicas como la valenciana. En ella, las manifestaciones semanales de padres, profesores y alumnos contra la enseñanza en inglés de Educación para la Ciudadanía o las de las miles de personas dependientes que no están recibiendo sus ayudas por culpa del Consell que dirige Camps, no han merecido un solo segundo de los informativos de Canal 9 (si quieren más datos pueden leer este certero artículo publicado hoy en Levante-EMV). Todos sus empleados, del primero al último, valdrían para el No-Do franquista.

  • Hoy la prensa recogía el anuncio del cierre de Localia, la red de televisiones locales del Grupo Prisa. El anuncio ahora no parece casual, pues coincide -y pone en entredicho- con las protestas de los grupos liderados por El Mundo y La Cope, debido a que sus televisiones han quedado fuera del reparto del pastel de licencias para emitir en la TDT catalana. Los propietarios de Localia aducen como motivo de su fin haber quedado fuera del reparto de comunidades como la madrileña o la valenciana, copadas por los que ahora claman al cielo por el "maltrato". Asco dabe escuchar ladrar su rabia por la "injusticia" a Pedro J. y Losantos el otro día en la Cope, y asco da también que todo esto suceda en España con el silencio cómplice de unos y otros cuando ellos son los beneficiados.

  • Para acabar, imagino que habrán visto la campaña a la que me he sumado con el banner ubicado en la parte superior de la columna de la derecha. Imagino que sabrán que Telecinco va a pagar 350.000 € a Julián Muñoz (y 50.000 a Luis Roldán, que acude hoy) para realizarle una entrevista. Eso, sin entrar en detalles, es sencillamente vergonzoso, por lo que desde hoy les ruego, si no quieren ser cómplices de la bazofia, que no sólo no vean las citadas entrevistas, sino que dejen de sintonizar en sus televisores Telecinco. Ni CSI, ni rollos macabeos. De sinvergüenzas, nada.

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