25 noviembre 2008

Brown, el valiente

Hasta ayer ningún primer ministro europeo había insinuado una medida -entre otras- para atajar la crisis que fuera contraria a todas las que durante años nos han traído hasta ella. Y ha tenido que ser el hasta hace nada moribundo* -en lo que a popularidad entre su electorado se refiere- Gordon Brown el que se decidiera a dar el paso. La medida, sencilla: subir los impuestos a los que más tienen (los que ganen más de 180.000 € al año) y rebajar los indirectos (IVA, del 17'5 al 15%), que afectan en mayor medida a los que tienen menos, rebajando además los precios, lo que debería incidir en un aumento del consumo.

¿Es tan difícil? No lo parece. ¿Y es coherente? Con una política de izquierdas (la que se supone que es la del partido laborista), que es la que pone por delante los intereses de las clases trabajadoras medias (incluidas las medio altas) y bajas, sin duda lo es. Ante esto cabe hacerse entonces la pregunta: ¿Es la misma política que está aplicando o insinúa que aplicará el gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero? Rotundamente no. Y es que las escasas medidas que ha insinuado el ejecutivo socialista en lo tocante a medidas fiscales, sólo se contempla, aplazamientos de pago al margen, la muchas veces anunciada supresión del impuesto de patrimonio; disposición que, al contrario de la que promete -porque no la aplicará hasta pasada su reelección en 2010, si es que ésta se produce- su homólogo británico, sólo beneficia a las rentas más altas.

¿Por qué reincide Zapatero en medidas que han traído a España y al resto de las economías occidentales a la actual situación**? ¿No es el momento actual el más propicio para plantear acciones que atajen perversiones del sistema como el abaratamiento del despido (los contratos de prácticas, etc.), las rebajas fiscales para las rentas más altas o la especulación con bienes de primera necesidad? ¿Entonces por qué no las aplica? A su colega Gordon Brown, simplemente anunciar este tipo de preceptos que ponen coto a la avaricia de los más poderosos le han supuesto en escasas horas un enorme repunte de popularidad. Zapatero, por lo visto, cree que la calle sigue siendo suya. Ya veremos hasta cuando si no espabila.

*Dicen las malas lenguas que ése es el motivo de que se atreva a hacer la política que se le supone. Bienvenida sea pues su impopularidad y la de todos los que engañan a sus votantes. Faltaría más.

**Cabe señalar que la medida de la supresión del impuesto de patrimonio la comparte con el PP (lo que pone en evidencia al servicio último de quién parecen estar ambos partidos mientras los hechos, tozudos como son, no se empeñen en demostrar lo contrario).

PD: Un artículo hoy en un blog de el diario El Mundo deja bien a las claras lo que es el centro político -y en El Mundo son expertos en eso- a propósito del anuncio de Brown: las políticas que perjudican a la mayoría de la sociedad vestidas con un lazo. Y es que, según el articulista, el primer ministro británico es desde ya un rojo que se ha cargado el viaje al centro del laborismo. ¿Les gusta el centro?

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