14 octubre 2008

Una lanza por Mariano Rajoy

"Las medidas que ayer aprobó la UE son buenas para arreglar los problemas de los bancos, pero en ningún caso son suficientes para resolver los problemas de las empresas, de los trabajadores autónomos y de las familias españolas. Hay que ir mucho más allá". Qué quieren que les diga. Coincido plenamente con esta afirmación, y no porque la haya dicho ningún sindicalista o algún visionario revolucionario. Son palabras de Mariano Rajoy, unas palabras que seguramente resuman el pensar de la mayoría de los españoles (esta vez sí Mariano, porque son las clases medias y bajas las que constituyen la mayor parte del país) en este momento. Pese a ello y a pesar de que son una verdad en su conjunto, al pobre presidente del Partido Popular, por haber dicho una frase que bien podía haber pronunciado Julio Anguita, le están cayendo hoy unos sopapos de impresión. Pero no por parte del sector mediático ultraconservador, sino de la autodenominada prensa 'progre' o, más en particular, de los grupos amparados en el Grupo Prisa.

De escándalo ha sido el comentario de Iñaki Gabilondo en su Noticias Cuatro de esta noche que, tras alabar las medidas de los gobiernos europeos frente a su banca privada (que deja nuestros pantalones por debajo de los del gobierno estadounidense), acaba su arenga dándole un palo de aupa al líder popular asegurando que con ideas como la primera no se alinea con sus colegas conservadores como Sarkozy o Berlusconi (¿ahora son un buen ejemplo Iñaki?). Su colega Losantos -a la inversa- no lo habría hecho mejor. Y vergonzoso ha sido también el inicio de la tertulia de Hora 25 en la Ser (les aseguro que aún no sé cómo he acabado siendo testigo de ambos momentos), en el que, después también de alabar las dádivas europeas a la banca, la han emprendido con Rajoy, esta vez por reunirse con Zapatero "pero cuando ya es demasiado tarde". Más adelante no sé si le han dado también por la otra frase, porque no he podido seguir escuchando tanta consigna perfectamente orquestada. Se ve que al parecer, a los que mandan en esos medios, les han gustado las medidas y tocaba dar premio.

Ante una situación como la de hoy, cualquier medio de izquierdas se habría congratulado por las palabras del líder del partido mayoritario de la oposición, le habría recordado que también debería haberse preocupado cuando gobernó de no haber enriquecido con sus medidas sólo a unos pocos (que es lo que sucedió en muchos casos) y le habría pedido que, de gobernar en un futuro, recordara su cambio de actitud. Pero parece claro que ni los citados son medios de izquierdas, ni en este país las frases y las medidas de izquierdas se toman cuando se está en el poder. Y así nos va.

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