28 octubre 2008

'Mike for President!', de Michael Moore

Cuando tan solo falta una semana para que los estadounidenses -que antes se hayan dado de alta como votantes- decidan cuál será el próximo inquilino de la Casa Blanca, he completado mi lectura de Mike For President, el último libro del polifacético agitador político norteamericano Michael Moore, relativo a estos inminentes comicios, y que ha tenido a bien publicar -y obsequiarme, lo cuál les agradezco- Temas de Hoy en nuestro país. La obra, que se lee como un tiro, no supone un sesudo estudio de los dos contendientes en liza y sus políticas, pues no hace falta profundizar mucho para señalar sus similares propuestas, sino una irónica mirada a estas elecciones y al endeble sistema democrático estadounidense.

Dividida en cinco bloques completamente distintos (desde el inicial y cómico capítulo de respuestas a las -supuestas- cartas de seguidores, a la justificada sugerencia final del arresto a George Bush Jr. a su salida de la Casa Blanca, pasando por los diez primeros decretos que, a juicio del escritor, debería tomar Obama en caso de llegar a la presidencia), la obra de Moore no oculta su apoyo por la candidatura de Obama, aunque al tiempo deja de traslucir una lógica falta de fe en el futurible mandato del candidato demócrata (a la vista entre otras cosas, del escaso efecto social de la mayoría demócrata en el Congreso desde hace más de un año) al que por momentos parece apoyar por descarte. Y eso es lo más atractivo de la obra: observar cómo el autor exige al futurible presidente una serie de medidas para su país que simplemente equipararían a EEUU con las democracias europeas, exigencias que hacen quedar al escritor y cineasta como un radical en su país (todo lo cuál contrasta a su vez con el mensaje de perfección del sistema estadounidense que se nos lanza en España desde algunos sectores, interesados sin duda en instaurar aquí un sistema de partido único similar al yankee).

Escrito todo con importantes dosis de humor y originales puntos de vista, la obra, de un importante carácter sincrónico -uno u otro candidato caerán pronto en el olvido como antes lo hicieron Dukakis, Kerry y compañía (Gore no lo hizo porque siempre fue un oportunista)- es especialmente recomendable en estos días de sobredimensionada obamanía, pues ayuda a apreciar lo que opina un izquierdista estadounidense directamente afectado por las eslecciones; aunque también, a más largo plazo, para aquellos interesados en ver cómo se puede construir, desde el humor y la ironía, un texto cargado de mensaje accesible a todos los públicos.

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