21 septiembre 2008

Sin coche, y sin vergüenza

Según indica el artículo de wikipedia -en inglés- al respecto, aunque iniciativas similares se habían celebrado con anterioridad, no fue hasta 1994 cuando se propuso en firme la celebración oficial, por parte de las ciudades que lo desearan, del "Día sin coche". El objetivo original era que durante una jornada las autoridades de las urbes participantes animaran a sus ciudadanos a dejar su vehículo particular en casa y utilizar los medios públicos para hacer su rutina habitual, de modo que pudieran observar cuán mejor era su ciudad sin el tráfico rodado al que estaban acostumbrados. Pero la jornada no solo servía para eso, sino también para comprobar si las ciudades en cuestión estaban preparadas para ofrecer un servicio de transportes público que supusiera una verdadera alternativa a los vehículos privados, y en el caso de no ser así, mejorarlo.

La motivación era positiva y el gesto de los ayuntamientos que se sumaban, valiente, pues su red pública de transportes podía quedar en entredicho, pero el objetivo era envidiable. Y digo era, porque ya desde hace años los gobernantes de muchas localidades se suman a ella, pero la prostituyen hasta desfigurarla, con el único fin de colgarse la medalla de cara a su electorado más mentecato, aunque lo que consigan con ello sea reforzar precisamente la idea de que no es posible vivir en su población sin coche. Es el caso de Valencia, que al igual que otras ciudades españolas (eso he oído, pero no puedo asegurarlo), trasladó este año el día oficial de celebración del "Día sin coche" de mañana lunes 22 a hoy domingo 21; y frente a los cortes -mínimos- de la plaza del Ayuntamiento y de los pequeños cascos antiguos de tres barrios históricos (que ya de por sí son peatonales aunque muchos se salten la prohibición de circular a la torera) de años anteriores, se dedicó a realizar paseos en globo o a prestar una bici de siete plazas, imagino que los medios que plantea como alternativas.

Pese a la tomadura de pelo, un centro urbano comercialmente muerto y un amanecer de domingo estupendo habrán terminado de vaciar de tráfico el centro, por lo que no descarten que mañana se lance un comunicado desde el consistorio avalando el éxito de su convocatoria. Un mañana en el que las calles de Valencia tratarán de nuevo de absorver sin éxito un excesivo número de vehículos, mientras algunos pocos valientes seguirán esperando, junto a algún ingenuo turista, a que llegue quién sabe cuando, el autobús o metro que les acerque a su lugar de trabajo.

PD: Cabe señalar que Valencia ha celebrado su "Día sin coche" hasta aproximadamente las 16 horas, momento en que miles de vehículos han tomado al asalto las vías circundantes del estadio del Valencia CF, aparcando sobre aceras, carriles bici, bus y derivados, e incluso en medio de las vías de acceso a la ciudad. Todo ello sin que lo impidiera ningún miembro de los cuerpos policiales pertinentes ni interviniera ninguna grúa del servicio municipal para retirar los centenares de coches mal estacionados (algunos provocando situaciones peligrosas para ciudadanos y otros vehículos). La desvergüenza del Ayuntamiento es infinita.

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