25 agosto 2008

Audiencias

Si el evento deportivo más seguido el pasado 2007 tuvo una audiencia global promedio de 97 millones de espectadores en todo el mundo (a partir de el estudio más relevante que se realiza sobre audiencias en los 54 países que generan el 90% de los ingresos publicitarios de las mismas), ¿cómo es posible que se pueda afirmar que la carrera de Fórmula 1 de ayer fue seguida por 600 millones de espectadores? ¿Sobra un cero -siendo generosos- o se espera que los lectores del diario contrasten la noticia tan poco como el periodista que firma el artículo*? Es innegable que la competición tiene un importante tirón; en un año sin olimpiadas ni mundiales de fútbol consiguió meter una de sus pruebas, aquella en la que se dilucidaba el vencedor del campeonato, como la segunda más vista. Pero cabe señalar que tampoco es la repera, pues al resto de sus pruebas le superaron en audiencia las finales de la NBA, NFL, US Masters de golf... Vamos, todo lo americano menos la Copa América, que para sorpresa de todos -espero que hayan notado la ironía - no aparece en la lista. Hasta la final de la Copa del Mundo de Cricket (o algo así) aparece entre las diez primeras, antes de que asome ninguna prueba más del mundial de F1. Es lo que hay y está ahí, a disposición de todo el mundo. Hasta de los que tienen que escribir estas noticias.

*Lean el primer párrafo del artículo. No tiene desperdicio.

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