28 julio 2008

En la blogosfera valenciana continúa la resaca post estreno del circuito urbano de Valencia. Las conclusiones a las que he tenido alcance son bastante similares a la que ayer compartí con ustedes, aunque eso no es para nada es concluyente, pues al fin y al cabo uno acaba siguiendo las bitácoras con cuyos autores tiene una mayor afinidad ética y estética. Si algún lector de este blog da con algún otro cuyo autor se muestra entusiasmado con la prueba de este fin de semana, le agradecería que dejara el enlace en un comentario. No obstante, entre los textos propiciados por el evento, aprovecho para destacar dos. Del primero tuve constancia en Cornadas para todos, donde Andrés Verdeguer recomendaba la lectura de una reciente Carta con respuesta de Rafael Reig en Público, dedicada a la desmedida inversión pública valenciana en fastos para ricos. País para viejos es su título y es francamente buena. La otra recomendación, es el sobresaliente último post de Forlati en Before The Rain, en el que, en lugar de valorar directamente lo que le parece la inversión en el circuito, relaciona una larga serie de edificios históricos ubicados en las inmediaciones del mismo y que sufren el olvido -cuando no están en estado ruinoso- de las instituciones locales. Un reportaje fantástico que estoy seguro que no le importaría que recogieran los medios locales. Por cierto, hoy, en la amplia sección dedicada a los deportes de los informativos de Cuatro se han dedicado unos segundos a hablar del estreno del circuito (e imagino, aunque no puedo dra fe de ello, que en Telecinco -con la F1 como deporte estrella- también se habrá dicho algo al respecto, aunque no puedo dar fe de ello). Que no se diga que aquí se oculta nada. Se cuenta, simplemente, lo que se ve.
Publicar un comentario