01 julio 2008

Con el culo al aire

Así se ha quedado, momentáneamente, el Ayuntamiento de Valencia, desde que ayer conociéramos que la parte privada de la empresa Cabanyal 2010 (la empresa hasta ahora mixta integrada por Ayuntamiento, Consell y once constructoras privadas fundada para construir sobre los escombros de parte del valenciano barrio del Cabanyal) ha manifestado su intención de abandonar el barco y dejar solo al consistorio en su proyecto especulativo. Y es que ya se deba a la actual crisis inmobiliaria, ya a las denuncias del comisario europeo de Mercado Interior sobre la falta de transparencia del tinglado montado alrededor de la operación, lo que resulta evidente es que las once constructoras ahora en fuga no estaban embarcadas en el proyecto con fines benéficos.

Ahora, el Ayuntamiento se ha quedado solo -con el apoyo del Consell- para defender un proyecto que ninguna constructora afín quiere llevar a cabo. ¿Será esta la oportunidad que aprovechará Rita Barberá para demostrar algo de cintura y reconducir el proyecto hacia la recuperación de un barrio emblemático de la ciudad y prácticamente único en Europa? ¿O en cambio seguirá utilizando la empresa para degradar el barrio derribando inmuebles, abandonando solares y realojando en el barrio a indeseables en condiciones insalubres (como quedó en evidencia en el reportaje de La2 emitido hace unas semanas) a la espera de encontrar un nuevo socio que le deba algún favor o que simplemente tenga ganas de lucrarse a costa de parte del patrimonio y la historia de la ciudad? Venga Rita, sorpréndenos.

Publicar un comentario