11 junio 2008

¿Y si protestan los fabricantes de bombas de racimo?

"Si el chófer se pone un poco tonto, le dan dos hostias. Si baja un poco subidito, un poco fuerte, diciendo que le dejen pasar, le dan dos hostias" transcribe el periodista Ignacio Zafra de boca de un transportista retenido en un piquete, para abrir su artículo de hoy en El País CV sobre la huelga de camioneros en la Comunitat (la foto, de Jordi Vicent, acompaña el mismo artículo). No obstante, sirve para ilustrar la situación en todo el país, donde los piquetes de los huelguistas, que recordemos, no suponen ni el 30% del sector, se han hecho los amos de las carreteras sin que las fuerzas de seguridad hayan hecho lo más mínimo para impedirlo. Ayer, cuando apenas habían transcurrido dos días de la revuelta (me resisto a llamar más veces huelga a lo que es un acto contra la sociedad en conjunto), la pasividad de las fuerzas del orden y la impunidad con que se manejan los huelguistas acabó costando la primera vida en España (y otra en Portugal); una muerte que ha de cargarse en la cuenta tanto de los vándalos, como del gobierno, que a día de hoy sigue sin ordenar una intervención de las fuerzas de seguridad que reconduciría la situación a lo que debería ser: una huelga en la que los huelguistas deberían mostrar su indignación con su paro.

¿Por qué se toleran estos actos contra la seguridad de las personas y que atentan contra el derecho al trabajo de millones de españoles? Si en lugar de manifestarse los camioneros, lo hicieran los fabricantes españoles de bombas de racimo, ¿el gobierno permitiría que se bombardearan las ciudades como signo de protesta? Como autónomo que se dedica a la noble pero mal retribuida labor de llenar páginas, ¿tengo permitido acercarme a las puertas de los diarios y amenazar -e incluso golpear- con un bate de béisbol a los becarios que entran a hacer lo mismo por salarios insignificantes cuando no directamente gratis? Que me lo explique alguien, por favor, que no acabo de entenderlo.

PD1: Cuando estoy terminando de escribir estas líneas leo que un camionero acaba de ingresar en un hospital con heridas graves tras incendiarse su camión en Alicante. Si no se toman medidas cuanto antes contra este vandalismo organizado, la cosa puede acabar muy mal. Para algunos ya llegan tarde.

PD2: Lo que está sucediendo ahora me ha traído a la memoria el texto que escribí hace unos meses en el que les hablé de la crisis de las fotográficas. ¿No lo recuerdan? Esto, la "crisis" -si es que se puede llamar así a lo que no es más que un ajuste de beneficios por parte de un mercado libre- de los camioneros, tiene puntos en común.

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