08 junio 2008

Por mí y por todos mis compañeros

Creo que todo trabajador tiene y merece el derecho de huelga y que debe poder emplearlo como medida de presión, dentro de los márgenes que dispone la ley española, cuando lo considere oportuno. Del mismo modo considero que, paralelamente a su huelga, los trabajadores que la ponen en marcha tienen todo el derecho del mundo a exhibir su fuerza por medio de manifestaciones, también dentro de los límites que permite la ley.

Es por el respeto que tengo a ambas armas de todo trabajador, que quiero mostrar todo mi desprecio a los camioneros que, haciendo un incorrecto empleo de la libertad a organizarse en manifestación como la ley nos permite -pidiendo permiso, obteniéndolo y desfilando organizadamente en la ciudad o ciudades que deseen-, se pasan por el forro los derechos del resto de ciudadanos del país (se dice que al menos el 99% de los españoles no son camioneros) y paralizan, desde hace unas horas, algunas de las principales carreteras del territorio español. Espero que el aparato legislativo del Estado se emplee a fondo con ellos y restituya en breve la normalidad.

Por otro lado, a pesar de mi respeto a aquellos camioneros que quieran ejercer su derecho a huelga dentro de la normalidad, aparcando su camión y manifestándose pacífica y masivamente -si quieren, con su camión- allá donde consideren, no puedo dejar de mostrar mi estupefacción ante su decisión de hacer huelga en estos momentos. Efectivamente, es un gremio, el de los camioneros autónomos, que se está viendo especialmente afectado por la subida del precio de los combustibles. Sin embargo, es bien sabido que el sueldo que puede ganar regularmente un conductor de camión es elevado, fácilmente equiparable al que reciben los titulados de más alta graduación. Vamos, que sus ingresos pueden triplicar aproximadamente a los que recibe la mitad de los trabajadores españoles.

No obstante, en estos momentos en los que la crisis -desaceleración, recesión o como quieran llamarla- afecta a todos los españoles, el colectivo de camioneros ha decidido manifestarse unilateralmente, sin pensar en el resto de sus vecinos. Y sinceramente, me parece una notable muestra de egoísmo. Al menos podían pedir y procurar con sus actos mejoras para todos, de manera que su estatus siguiera siendo superior al de la mayoría de españoles, y no en cambio una mejora para ellos, a costa además de los fondos públicos (los de todos). Pero bueno, esto último ya es aparte.

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