05 mayo 2008

Si hoy han visto el informativo de Cuatro, se habrán quedado tan confundidos como yo ante la noticia que se ha dado sobre un referendum en Bolivia. La noticia -relatada creo recordar por el propio conductor del espacio- hablaba de un "varapalo" que había recibido el presidente Evo Morales en las elecciones sobre un estatuto de una de las regiones más ricas del país. La explicación era vaga, pero el espíritu que transmitía el "breve" era que Morales había sido humillado por la decisión de los ciudadanos. Me sorprendió que así fuera -no en cambio, el regocijo del presentador de la cadena-, porque el que conozca ligeramente la historia reciente de Bolivia y el camino que Morales ha seguido hasta llegar a donde está, sabrá que el presidente boliviano ha sido aupado al gobierno porque los más desfavorecidos y los pueblos indígenas; unos pueblos que funcionan de un modo tremendamente democrático y asambleario, y que decidieron, después de muchísimos años de opresión, ponerse de acuerdo para apoyar al mismo candidato. Ese fue Evo, un político consciente como pocos de que se debe a unos votantes que van a dejar de apoyarle si no cumple con sus promesas. El día que no cuente con el respaldo de la mayoría del pueblo boliviano, Evo Morales dejará de ser presidente. ¿Entonces cómo es que se ha dado un varapalo y sigue en el poder? ¿Será verdad o nos están vendiendo otra burra? La respuesta la encontrarán en Referéndum ilegal, la didáctica y esclarecedora entrada que le ha dedicado al asunto Javier Ibáñez en su blog Cositas de la vida. No dejen de leerlo.
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