08 mayo 2008

El edificio en el que se encuentra ubicado el comercio más antiguo de Valencia está en estado de ruina*. Este hecho ha sido noticia en los medios locales los últimos días, y finalmente el Ayuntamiento, ante los rumores que apuntaban a su inminente desaparición, ha negado su interés en derribarlo. Es paradójico, sin embargo, que el Ayuntamiento respalde su negativa a echarlo abajo en el hecho de que se trate de un Bien de Interés Cultural, al igual que el Cabanyal, lo que no le ha restado un ápice de ganas de llevárselo por delante. Pero además hay otro aspecto llamativo: el Ayuntamiento muestra un gesto de interés pero no da ningún paso para favorecer su conservación sino que la deja totalmente en las manos del propietario del inmueble (¿Y si éste quiere un solar? ¿Dejaría que los propietarios de los inmuebles de la Plaza Redonda decidieran su destino?). Cuánto despropósito.
*Gracias Alex por destacarme la noticia y por descubrirme de paso el magnífico álbum en Flickr de Tono Ayora, con muchas fotos de la terra.
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