27 abril 2008

Quiero ir a Montmeló

Me pasa siempre. Cuando se celebra una carrera de Fórmula 1 noto todo tipo de reacciones en mi cuerpo. Pero positivas, no crean. No, no me gusta esa competición, ni siquiera le presto la mínima atención cuando se retransmite por la tele a menos que sea el final del campeonato y haya cierta tensión adicional (en ese caso le puedo dedicar unos minutos) a la que pueda tener de por sí. ¿Y a qué se deben entonces las reacciones? Pues a que, aunque este deporte me importe un bledo, sí me importa dónde se celebran las pruebas.

Si se disputan en Mónaco, el corazón se me dispara y veo Mónaco por todos los lados. No puedo pegar ojo una temporada de el deseo que me entra de ir al país del príncipe Alberto. Y lo mismo me pasa cuando corren en -pausa para visitar la página de la F1 y ver dónde más se disputa- Sepang, Sakhir, Estambul, etc. Me paso largas temporadas sólo pensando en ir allí. Hoy mismo sólo pienso en ir a Montmeló. Sí, a Montmeló, no a Barcelona, que no tienen nada que ver (como Cheste con Valencia). El cuerpo me pide Montmeló, y sólo porque allí se ha disputado hoy una prueba de la Fórmula 1. Qué cosas. Luego, como siempre, acabaré no yendo; pero una cosa no quita a la otra.


PS: Hablando de Fórmula 1, en Valencia siguen las obras para el circuito urbano cuyo presupuesto se ha disparado del "coste cero" a los -hasta hoy- 82 millones de euros, que por ahora pagan los valencianos de sus fondos públicos (para sanidad, educación, carreteras y esas cosillas). Teniendo en cuenta esa cifra, llama poderosamente la atención que la empresa privada que compró la carrera para que se dispute en Valencia, sólo pagará un cuarto de millón de euros por utilizar la única parte que debe alquilar, la que pasa por el Puerto (recuerden que sólo en un puente para la carrera nos hemos gastado más de diez millones). Vamos, que nosotros corremos con los gastos y la empresa privada se lleva los beneficios. Bueno, seguro que es por el bien de todos, porque si no cualquiera diría que se nos están riendo en la cara.

El director de Levante-EMV, Pedro Muelas, firma hoy una excelente columna al respecto de este tema: Sí, pero ¿quién pagará las obras del circuito?

PD: Por cierto, hay que tenerla de cemento armado para ir acusando a los demás de malversar los fondos públicos.

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