25 abril 2008

La cigarra y la hormiga

Había una vez, en un lugar no muy lejano, una cigarra gobernaba una comunidad de cigarritas. Corrían buenos tiempos, y la cigarra, que era una juerguista, se dedicaba a organizar fiestorros que eran recibidos con algarabía por la mayoría de sus vecinos. Igual un día organizaba una pomposa carrerita de hojas sobre la charca, que invitaba a la cucaracha mayor del bosque sin reparar en gastos. Corrían buenos tiempos digo, y la cigarra, festera y descuidada, dilapidaba en estos saraos los recursos que la comunidad de cigarritas había acumulado con su trabajo y a base de vender trozos de sus territorio.

Eran tan buenos, que incluso la cigarra gastaba lo que no tenía, pues parecía que siempre habría alguien dispuesto a comprar una parcela más del cada vez más menguado territorio de su colonia. Y vivía la cigarra despreocupada, ejerciendo de anfitrión en todas las fiestas, pues a pesar de que todo ese gasto suponía descuidar aspectos como la escuela para las ninfas o los hospitales para las cigarritas enfermas, las quejas de las perjudicadas quedaban eclipsadas entre la algarabía de la mayoría, que aplaudía despreocupada las jaranas organizadas por su líder.

Pero los buenos tiempos acabaron. De repente la cigarra, cuando se veía forzosamente obligada a cuidar a sus cigarritas, se encontró que en la caja de la colonia ya no había nada, y que ni siquiera podía pedir más, porque era la suya era la colonia más endeudada del bosque. Pero lejos de aceptar su error y la nefasta gestión de sus recursos en buenos tiempos, la cigarra, chula y desvergonzada ella, aún se puso a pedir a cuenta más recursos al gobierno del bosque.

¿Y la hormiga dónde sale en este cuento? No sé, pero la cigarra me ha quedado clavada.

En otro orden de cosas.

Hoy leemos en El País (y en el resto de prensa valenciana):
Camps pide a Solbes más margen para endeudarse
También de estos días son titulares como:
El Consell reconoce que a final de año adeudará 700 millones a las universidades
La renta por habitante valenciana se sitúa 9 puntos por debajo de la media española
El Ayuntamiento de Castellón culpa al Consell de su bancarrota
La Comunitat es la única donde el gasto en I+D en relación al PIB se redujo

Y es muy interesate un texto de Pasqual Requena que me llega por mail (gracias Ana), titulado Orgull valencià.

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