06 marzo 2008

El que avisa no es traidor

De manipulador, sí, pero de traidor no se puede calificar a Esteban González Pons, el candidato que presenta el Partido Popular como su cabeza de lista al Congreso por Valencia. Ya les dije que podría ser así, pero ayer Pons lo confirmaba en el diario Levante-EMV:

"Haríamos bien en trasladar el modelo de Canal 9 a Televisión Española"

Pues eso. Que si el Partido Popular gobierna como resultado de las elecciones del próximo domingo, todos los españoles podrán disfrutar de debates tan plurales como el que se realizó en Canal9 el día después del primer debate Zapatero-Rajoy. Y oigan, yo entiendo que para mucha gente es más cómodo, ¿por qué tener que confrontar diferentes puntos de vista? Si con uno, aunque sea mentira, todo se entiende mejor.



(Noticia vía Tirant a fotre /Video vía Des de Lliria cap a Itaca)

Esteban el ignorante

Si el otro día ponía un cero a Zapatero por el desconocimiento de la realidad valenciana que mostró en los dos cara a cara televisados con Rajoy; al señor Esteban González Pons no sé que nota le pondría por lo visto y oído ayer noche en 59 segundos. Realmente creo que lo suyo no es para nota, aunque sí califica claramente a sus votantes. Pons utilizó el argumentario rastrero del que hace gala muchas veces su partido para arañar votos en la Comunitat y que no es otro que decir que enfrentar a valencianos con catalanes con mentiras como que el valenciano y el catalán no son la misma lengua (que, como ya he señalado en alguna otra ocasión, es como si Hugo Chávez afirmara que en Venezuela se habla venezolano, una lengua distinta al español surgida allí por generación espontánea -¡la que armaría el PP!-) o negar que ambos pueblos han vivido en armonía durante siglos (seguramente Pons cree que el territorio de la Comunitat se repobló tras la reconquista de Jaume I también de modo espontáneo). Es más afirmó, tras ver como los representantes de ERC y CiU alucinaban con semejante despliegue de sandeces, que "los valencianos estarán contentos -con su intervención- porque lo peor para los catalanes es lo mejor para Valencia".

Con ese argumentario, calificar al señor Pons es difícil, más bien merecería un análisis clínico. Pero sí es fácil determinar el respeto hacia sí mismos que se tienen sus votantes. Porque por muy bien que pudiera desempeñar otra función, para votar a un candidato que hace semejante alarde de incultura y de cinismo, hay que, o ser tan ignorante como para no tener el más mínimo concepto de historia, o tener el estómago muy duro. Es fuerte, pero es lo que hay.

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