07 febrero 2008

¿Veo bienestar?

¿Recuerdan esta campaña? Si ustedes son valencianos seguramente sí, porque la Consellería de Bienestar inundó con ella vallas y periódicos -seguramente también la televisión, pero eso no puedo asegurarlo- meses antes de las últimas elecciones a la Generalitat. Fue un escándalo a pequeña escala, ya que supuso un despilfarro de fondos públicos anunciando un bienestar inexistente a más gloria del gobierno popular en vísperas de elecciones. Pero ya saben, en Valencia la gente da por hecho que sus gobernantes pueden ser un poco ladrones -si no no hay por donde coger algunos resultados electorales- y, al parecer, no falta el dinero, por lo que el hecho de que se gaste un poco más no es problema.

Pero el caso es que sí que falta el dinero. Y no precisamente para construir el circuito de Fórmula 1 o pagar los sobrecostes del Palau de les Arts (o de la línea 5 de metro, que se hizo con prisas para inaugurarla antes de las elecciones y cuyos socavones ya nos han costado 20 millones de euros, como informa hoy Levante-EMV). Para eso no falta, y si no hay para todo, se aprieta por otro lado. Así por ejemplo, los educadores que trabajan cuidando a discapacitados en Centros Ocupacionales de Día -esos centros subvencionados gestionados por ONGs en los que se cuida a discapacitados que, por su avanzada edad, ya no tienen cabida en las escuelas públicas-, llevan años sin cobrar lo mismo que sus colegas de centros públicos, aunque cumplen una función social insustituible. Alicia De Miguel, la ex consellera que pagó la campaña publicitaria que encabeza esta entrada, pactó en 2004 la homologación de los salarios en tres años, pero el pasado, cuando debía haberse alcanzado, no cumplió.

Aún así, en lugar de fastidiarle la campaña, los trabajadores aceptaron darle una prorroga de un año para que consiguiera. Ahora, un año después, Juan Cotino sustituye a De Miguel en Bienestar Social (justo después de los comicios) y dice "si te he visto no me acuerdo", negándose incluso a sentarse con los sectores afectados. Desde el Consell se piden más centros y más plantilla, pero el propio conseller no arrima el hombro. Claro, las elecciones ahora quedan muy lejos y, al fin y al cabo ¿quién se va a enterar de esto? El personal se manifiesta este sábado 9 desde la Plaza de Toros hasta la fachada de la Generalitat. Mi solidaridad, esta vez sí, está con ellos.

PD: Atención, pregunta: ¿Con lo que costó la campaña qué parte de la homologación y de la mejora de servicios se habría podido sufragar?

Publicar un comentario