05 febrero 2008

Otra iglesia

Cuando los medios de atención dirigen su atención a los llamamientos electorales de la jerarquía eclesial, es bueno señalar que en el seno de la iglesia hay también verdaderos seguidores de Cristo. Fieles y clérigos que, de acuerdo a su doctrina (de la que puedo hablarles porque, qué quieren que les diga, fui educado en ella), se desentienden del poder terrenal y tratan de seguir los preceptos de su fe. Entre ellos está un grupo de sacerdotes valencianos, englobados en el Grup de Rectors Del Dissabte, que algunos recordarán por la oposición al modo agresivo y las formas rimbombantes (el despilfarro) en que se planteó la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia.

Estos, casualmente, elaboraron recientemente un texto en el que también orientaban a los cristianos de cara a afrontar la hora de votar en las elecciones del próximo mes de marzo. Su texto, como es obvio, tendrá para los ateos, agnósticos o seguidores de otra confesión, escaso interés. Sin embargo, a aquellos que conozcan la doctrina cristiana, no les sorprenderá ninguna de sus recomendaciones, que entroncan tanto con esta fe, como poco lo hacían las de la Conferencia Episcopal.

Estos son los principales puntos (resumidos):

  • Apoyamos la dignificación de la acción política a través de comportamientos que la sitúen más allá de la crispación, el linchamiento o el hostigamiento visceral [...]

  • Apoyamos a las fuerzas políticas que elijan el diálogo y la negociación como cauces en la resolución de conflictos y en la búsqueda de la paz; que sean capaces de llegar a acuerdos post-electorales en orden a unir esfuerzos en favor del interés común; que luchen contra la corrupción y reformen la ley electoral para profundizar en la democracia y la participación [...]

  • Apoyamos las propuestas políticas que antepongan los ideales de justicia social y solidaridad; que propongan medidas que dignifiquen el trabajo y prioricen las necesidades de las personas excluidas y grupos socialmente empobrecidos; que favorezcan las medidas redistributivas a favor de los que tienen menos poder adquisitivo; que fomenten la igualdad en derechos y responsabilidades de las personas inmigrantes; y que potencien la lucha contra la pobreza mundial y la cooperación al desarrollo.

  • Apoyamos las propuestas económicas y urbanísticas basadas en un desarrollo sostenible, transparente y sustentable; que antepongan el bien común al lucro personal mediante medidas contra el desarrollismo salvaje que destruye la naturaleza [...]

  • Apoyamos a quienes favorezcan políticas culturales que promuevan valores, tanto laicos como religiosos, por ser auténticamente humanos, como el respeto a la dignidad del ser humano; el reconocimiento integral de sus derechos [...]

  • Apoyamos las propuestas respetuosas de la laicidad del Estado y de la política; que no conviertan la religión en un elemento de diferenciación política-jurídica, ni consientan la indebida injerencia clerical; que propongan la libertad religiosa y el trato igualitario de las confesiones religiosas [...]

  • Apoyamos las medidas que fortalezcan los servicios públicos a fin de que lleguen a toda la ciudadanía y en especial a los más desfavorecidos [...]

Y hay más. Si tienen curiosidad pueden leerlo íntegro (el original en valenciano). Y si no, a otra cosa, que estos, afortunadamente como manda su fe, no se quieren imponer a nadie.

PD: Veo tarde que en OtroMundoEsPosible ya lo habían contado antes. De todos modos no está de más reincidir.
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