27 febrero 2008

Es la microeconomía, estúpidos

Ya les conté anoche lo que me disgustó el famoso primer debate "Zapatero Rajoy" de cara a las elecciones del 9 de marzo. Como creo que les dije, me pareció una sucesión de discursos broncos, en la que se echaron en falta propuestas de futuro. Sin embargo, he de matizar que, aunque resultara tedioso, no me pareció inconveniente que se hablara de pasado, especialmente cuando ambos candidatos colaban alguna promesa al viento que se contradice con lo que los ingleses llaman su background. Vamos, que se enfrentaban dos políticos que han ostentado mando en plaza y que han tenido oportunidades ya de mostrar sus formas de hacer política, bien como presidente del gobierno, bien como ministro, o, en el caso de ambos, como jefes de partidos que gobiernan en numerosas plazas repartidas por todo el país*.

Pero especialmente me llamó la atención escuchar en boca de Rajoy una frase que yo he pronunciado muchas veces: "no hable de macroeconomía, sino de la economía doméstica [microeconomía]". La decía yo cuando Rodrigo Rato lanzaba los estupendos números de un país cuyas arcas aumentaban a medida que malvendía sus mejores empresas públicas a los amigotes del gobierno, cuando "España iba bien", cuando los pisos subían desorbitadamente porque los españoles podían permitírselo (Cascos dixit) y que continúo diciendo cuando el gobierno de Rodríguez Zapatero no ha sabido frenar la inflación y en lugar de guardar para tiempos mejores se puso a regalar dinero indiscriminadamente a los nuevos papás. Es una frase que habría pronunciado con propiedad Llamazares, o el representante de alguno de los otros partidos de izquierdas con representación en el hemiciclo, si hubieran sido invitados a lo que hubiera sido un debate justo y democrático. Pero no, lo dijo Mariano, con la poca vergüenza que le caracteriza (la misma con la que omitió dilucidar si miente a los aragoneses o a los valencianos con el Trasvase del Ebro), en un intento de confundir al personal que Zapatero, que juega al mismo juego del despiste, evitó desvelar. Será que a ambos les interesa seguir manteniendo engañado al personal.


* Hoy publicaba la edición valenciana de El País una noticia que constituye un curioso ejemplo de como es la educación pública que el PP "mantiene" en la Comunitat Valenciana, a la que imagino que se refería en el debate cuando habló de que las comunidades en que gobierna su partido son las "locomotoras de España". De la sanidad pública madrileña de Esperanza Aguirre estoy seguro de que no necesitan que les cuente nada.
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